13 marzo 2009

El sistema financiero más sólido del mundo

Muy buenas, lectores.

Mientras nuestro ineZPto particular hace el ridículo por el mundo chuleando de sistema financiero y bancario saneado (aunque siempre hay quien le cree), la situación en España es vista bastante peor por cualquiera que tenga ojos en la cara y un poco de sentido crítico.

El año pasado, justo antes de las elecciones, ya había indicios de que algunas cajas pasarían por problemas, aunque en su momento es posible que hubiese órdenes para impedir que semejantes noticias salieran a la luz. Menos de un mes después, el propio Banco de España empezaba a alertar de que podría haber dificultades de financiación para los bancos. ¿Casualidad?

En esas fechas, la morosidad rondaba el 1,12%, un dato porcentualmente muy superior al de meses antes, pero en nada preocupante dado que aún se mantenía en niveles históricamente bajos. Lo malo de ese dato, sin embargo, era la tendencia que empezaba a mostrar tasa de la morosidad; y esto lo sabían en la CECA, de modo que se empezaba a hablar de tasas de morosidad del 3% para 2009 al tiempo que se aseguraba de que era imposible que se llegase a tasas del 8% como en los años '90.

En Junio, el Banco de España admitía que "la banca no es inmune" a la situación y que en caso de prolongarse podría haber problemas, mientras la AHE hacía sus optimistas previsiones de morosidad cifrando la tasa en el 2%. Claro que el concepto de mora es, cuando menos, discutible en cuanto a apuntes contables; los bancos disponen de buenas coartadas para mantener el balance saneado a pesar de los problemas de pago... al menos durante un tiempo.

Los bancos y cajas se han dedicado por tanto a sustituir un epígrafe de su balance por otro con tal de ocultar la morosidad: toma de participación accionarial, permuta de deuda por inmuebles u otros bienes y otras prácticas legales pero quizás poco ortodoxas. ¿Pan para hoy y hambre para mañana? En cualquier caso, un juego muy peligroso.

Pero lo que no se podía ya negar en esas fechas es que los activos de la banca habían sufrido un rápido deterioro en los últimos meses. Se dieron créditos en condiciones muy precarias, por lo que la cruda realidad de la subprime española ya comenzaba a asomar... y de eso se empezaron a dar cuenta las cajas cuando la morosidad se situó en el 2.87% en Agosto, bastante antes de lo que se había pronosticado apenas un par de meses antes.

El resto de la banca europea tampoco es que haya hecho perfectamente sus deberes, desde luego. Varias entidades tuvieron que ser compradas por otras entidades (A&L, B&B...) o rescatadas por los diferentes Estados (Dexia, Fortis, Hypo...). Vamos, que de la escabechina no se ha librado nadie. En estas salió Francia proponiendo un rescate "a la americana" pero en Europa, plan que Alemania y otros países descartaron al momento.

Para evitar el pánico, los diferentes Gobiernos tuvieron que salir al paso y garantizar los ahorros para así evitar que los clientes acudieran a los bancos a retirar sus fondos, lo que hubiera provocado el crack del sistema. Por supuesto, en España no fuimos menos y también se garantizaron los depósitos hasta 100.000€ (bueno, sí fuimos menos porque en algunos países no se estableció límite sobre la cantidad asegurada).

Pues resulta entonces que, a pesar del alardeo de que tenemos el mejor sistema bancario del mundo, el (des)Gobierno ha tenido que salir a la palestra para garantizar los depósitos; y no sólo eso, sino que tuvo que habilitar un plan de rescate de entidades financieras, que brilló por su opacidad y falta de transparencia y explicaciones. Nada menos que 150.000 millones de euros sin dar una sola explicación a los ciudadanos. ¡Bien, ese es el talante! Más necesario sería que alguien rescatase a los ciudadanos de los ineptos del (des)Gobierno... Y la pregunta ahora es: ¿alguien va a responder por todo este desaguisado? La responsabilidad de los bancos es patente, desde luego, al haber olvidado las más básicas normas de su propio negocio.

Y con la que está cayendo, las entidades, cómo no, se han puesto las pilas de golpe. Se acabó conceder hipotecas a mileuristas; más vale tarde que nunca, aunque, como dijo Mayayo, "quienes compraron en los últimos años van a sufrir". Atención a lo que pone en el artículo enlazado:

Lo cual pone los pelos de punta a los incautos que firmaron una hipoteca puente diez minutos antes del estallido de la burbuja, a los que se vean obligados a subastar su casa porque no pueden seguir pagando, o a quienes compraron en el pico del boom, que se encuentran en situación de negative equity (el valor de su hipoteca, sin incluir intereses, es superior al de su casa)

Y al terminar el año, la escalada de morosidad llegó hasta el 3.53% en las cajas, mucho más de lo que se auguraba para todo 2009, y cuadriplicada respecto a la tasa de sólo un año antes. Y eso como media, porque las hay en mejores condiciones pero, por supuesto, también en mucho peores... Como muestra un botón, ya que el propio Blesa admitió que la morosidad de Caja Madrid podría superar el 7% en 2009. Si eso es lo que dice, a saber cuál podrá llegar a ser la cruda realidad...

Ante semejante panorama, lo que han hecho los bancos ha sido cerrar el grifo del crédito a saco. Ya comentábamos hace tiempo en este blog que tarde o temprano llegaría el cierre crediticio, como así ha sido, y a las exigencias del IneZPto de que los bancos presten han tenido su respuesta tanto desde el sector bancario como desde su propio (des)Gobierno, donde Solbes defendió la prudencia en la Banca y que sólo se realicen préstamos a solventes. Una vez más, el IneZPto queda con el culo al aire.

Pero el mal ya está hecho; tanto, que el BdE no descarta la intervención en algunas entidades del otrora "país campeón de la solidez financiera", y mientras el IneZPto sigue sacando pecho acerca de la situación de las entidades, otros ya no se creen nada de lo que salga de la boca del mentiroso compulsivo de La Moncloa: ha mentido ya demasiadas veces, y especialmente como profeta de economía no da una a derechas.

Ahora lo que toca es capear el temporal lo mejor posible (muy poco): préstamos a la banca, fusión de entidades para evitar la quiebra (Unicaja y CCM han sido las primeras, a pesar del plan de Chaves de fusionar las cajas andaluzas), nacionalización o estatalización de entidades en problemas o incluso que "salgan del juego" aquellas entidades que no puedan mantenerse a flote por sí mismas, según la AEB o el propio Solbes, lo que significa que las que han asumido demasiados riesgos no merecen ser salvadas.

Lo que ha quedado claro a lo largo de este último año es que, como se dijo desde el Santander en fechas recientes, la banca no es inmune a la crisis tal como nos quiso vender el IneZPto en una más de sus innumerables mentiras. Moody's mantiene su perspectiva negativa sobre el sistema bancario español y advierte de rebajas en la calificación de algunas entidades, mientras que BNP observa un riesgo considerable en nuestro sistema bancario. Es algo de lo que ya advertíamos en este blog hace casi dos años, cuando todo eran risas y juegos y aquí no pasaba nada...

Y en esto, ahora se alzan voces desde la propia banca (el mismísimo presidente del BBVA tildó la situación de "emergencia nacional") abogando por un gran pacto contra la crisis. ¿Dónde estaban los pactos en contra del desmedido aumento de los precios de la vivienda? ¿Dónde la acción contra la especulación que nos ha llevado a donde nos encontramos en este momento? ¿Dónde la ética y el buen hacer en lugar de la avaricia y el pelotazo rápido? Ahora que se ha acabado el negociete y sen ven con el agua al cuello es cuando reclaman ayudas y pactos... ¡Más de uno merecería dar con sus huesos en la cárcel!

Buenas tardes, y templen los nervios.

27 febrero 2009

¿Quién es el responsable de la burbuja inmobiliaria?

Hola amigos.

Hoy no voy a hablar yo; he creido conveniente reproducir un reportaje muy interesante que ha publicado El País acerca de la responsabilidad política en la hecatombe actual del mercado de la vivienda.

Con todo, he de decir que el reportaje me parece un poco sesgado en tanto en cuanto se pretende cargar al anterior Gobierno del PP con una parte importante de las responsabilidades de la actual crisis. Conste que no es que esté en total desacuerdo con ello, ya que en este mismo blog ya se ha comentado que toda esta locura empezó con el PP; sin embargo, no me parece lógico culpar a un Gobierno cinco años después, toda vez que además en su momento el modelo de crecimiento adoptado pudo servir para conseguir salir de una crisis que, por otra parte, ya fue heredada desde el anterior Gobierno socialista. Y además, a fin de cuentas el PP es de derechas; si en su momento aplicó políticas de derechas, ¿se le puede criticar?

Mucho más criticable es el (des)Gobierno del PSOE que sufrimos actualmente, que en cuanto llegó al poder renegó de las críticas que realizaba cuando estaba en la oposición y mantuvo un modelo de crecimiento heredado de un Gobierno "de derechas". Y han tenido cinco años, ¡cinco! para enmendar la cosa, y no sólo no hicieron absolutamente nada sino que durante todo este tiempo se han dedicado a decir que todo iba perfectamente bien.

Lo curioso es que ahora, a la luz de los datos que se dan en el reportaje, parece mentira que nadie quisiera darse cuenta de dónde nos estábamos metiendo... Con todo, desde mi humilde punto de vista el principal responsable de lo que está ocurriendo es quien se metió donde no debía y compró lo que no podía pagar. No parece justo escudarse en la ineptitud de nuestros dirigentes (que lo son, no lo duden) para eludir las propias responsabilidades.

Bueno, sin más, aquí posteo el reportaje. Advierto: ¡es largo!

[NOTA: Los resaltados en negrita son de cosecha propia]


Manuel Arellano y Samuel Bentolila.
Profesores del El Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI)

Resulta que una generación de españoles va a perder sus ahorros porque los ha dedicado a comprar viviendas cuyo precio se está desmoronando. Así que no podremos contar con lo que esperábamos para la vejez y para nuestros hijos. Y muchos se han endeudado tanto que ahora no pueden hacer frente a sus obligaciones. Resulta además que nos hemos especializado en ser albañiles, fontaneros, electricistas, camioneros, cristaleros, fabricantes de puertas, vigas, grúas, baldosas o lavabos, aparejadores, vendedores de hipotecas, tasadores, registradores y un sinfín de ocupaciones relacionadas con la construcción; y que ahora nuestra experiencia laboral ya no vale y tendremos que dedicarnos a otra cosa.

Resulta además que el milagro económico español era un espejismo, porque nos hemos dedicado a construir casas que no habríamos querido construir de haber sabido lo poco que iban a valer en el futuro. Una casa sólo vale para vivir en ella, y si nadie quiere hacerlo, entonces no vale nada. Hemos comprado pisos que están cerrados o a los que vamos unos cuantos días al año, no porque tuviéramos grandes deseos de consumir viviendas, sino porque pensábamos que eran una reserva de valor para el futuro.

Resulta además que nuestros bancos y cajas se han dedicado a prestar a empresas promotoras y constructoras, y que muchas de éstas ahora no pueden devolver los préstamos, lo que podría llevar a la quiebra a los bancos y las cajas si es que pudieran quebrar. Resulta además que nuestros ayuntamientos han disfrutado de unos ingresos insostenibles gracias a las recalificaciones de terrenos y que los dispendios a los que nos han acostumbrado se acaban. Resulta además que los coches que hemos comprado en realidad no los podíamos comprar porque éramos menos ricos de lo que creíamos. Y de ahí a una completa distorsión del tejido productivo.

Finalmente, en cuanto este tipo de actividad insostenible se ha parado, la economía ha entrado en recesión. Para contribuir a entender un desvarío de consecuencias tan negativas, es necesario revisar la senda que han seguido los precios de la vivienda en España, sus causas, su predictibilidad y lo que podría haberse hecho para evitarla.

El crecimiento del sector de la construcción

El crecimiento de la construcción total ha sido altísimo, del 5% al año en 1996-2007. Entre 1998 y 2007, el parque de viviendas creció en 5,7 millones, casi el 30%. En el tercer trimestre de 2007, la construcción suponía el 13,3% del empleo total, muy por encima, por ejemplo, del 6,7% de Alemania o del 8,5% del Reino Unido.

Varios factores han estimulado la demanda de viviendas. Destacan la expansión económica (en parte debida al propio boom inmobiliario) y la consiguiente caída del desempleo, y la reducción de los tipos de interés hipotecarios tras la integración en el euro, del 11% en 1995 al 3,5% en 2003-2005, que a menudo eran negativos tras descontar la inflación. Además, la competencia bancaria ha facilitado el acceso y mejorado las condiciones del crédito hipotecario. También ha aumentado el número de hogares, en especial debido a una entrada masiva de inmigrantes, de alrededor de 4,2 millones entre 1996 y 2007. Por último, ha crecido la compra de inmuebles de familias no residentes, en una magnitud difícil de calcular.

La oferta respondió a la mayor demanda, como muestran los datos anteriores, pero no pudo satisfacerla completamente, lo que dio lugar a grandes subidas de precios de la vivienda: de una tasa de inflación anual del 1% en 1995-1997 se pasó al 18% en 2003 y 2004. En media, entre 1995 y 2007, la inflación de la vivienda fue casi del 10% anual.

En realidad, en la medida en que los agentes tengan expectativas de incrementos futuros de los precios de la vivienda y la demanda se vea influida positivamente por ellas, durante un tiempo es posible observar una espiral de crecimiento de la demanda, la oferta y los precios.

¿Ha habido una burbuja especulativa?

Una burbuja se caracteriza por la presencia de altos volúmenes de transacciones a precios muy distintos del valor económico fundamental. No es fácil de identificar, por la dificultad para calcular bien este último valor. A menudo, la identificación se realiza a posteriori, tras un colapso brusco de los precios. No obstante, en el mercado inmobiliario, por su escasa liquidez, ese colapso es más lento que en los mercados financieros e inicialmente se manifiesta más en las cantidades que en los precios. En España, la venta de viviendas se ha desplomado en 2008, calculándose que a finales del año había entre 650.000 y 1,3 millones de viviendas nuevas sin vender.

En todo caso, la revalorización de la vivienda en España entre 1997 y 2007 ha sido del 191% según The Economist, la segunda mayor de la OCDE y superior a la de países donde no se duda de la existencia de una burbuja, como Reino Unido (168%) o Estados Unidos (85%). En cuanto a la caída, según el INE, en el tercer trimestre de 2007 el precio de la vivienda nueva ha subido un 3,7% en términos interanuales, y el de la vivienda usada ha caído un 11,4%, frente a tasas respectivas de aumento del 9,2% y el 7,5% un año antes. La rapidez y la magnitud de estos cambios apuntan a una burbuja.

Más rigurosamente, los factores fundamentales antes citados (la expansión, los tipos de interés...) no explican por sí solos los precios alcanzados. Las estimaciones disponibles -por ejemplo, las del Servicio de Estudios del Banco de España- indican que los precios observados estaban muy por encima de los niveles justificados por los fundamentos económicos. Esta sobrevaloración se cifraba entre el 8% y el 20% ya en 2003 y entre el 24% y el 35% en 2004. Así, parece claro que una parte significativa de la inflación de la vivienda se ha debido a motivos especulativos: la gente compraba casas como inversión, porque esperaba que se revalorizasen. Además, se consideraban una inversión segura, frente al riesgo de los activos financieros revelado por el desplome de las bolsas de valores de 2002.

Vale la pena señalar que una burbuja no tiene nada que ver con los estados de optimismo o pesimismo colectivos que puedan asociarse con niveles de actividad económica altos o bajos, por la vía de un mecanismo de expectativas autocumplidas. En el caso de una burbuja, los precios no cumplen su función como mecanismo para la asignación correcta de recursos y se producen errores reales. Si la burbuja es grande y duradera, la mala asignación de recursos de ahorradores, empresas y trabajadores puede causar una cuantiosa destrucción de riqueza real.

¿Se sabía que había una burbuja?

Desde 2002, el Banco de España ha alertado sobre la sobrevaloración de la vivienda, aunque ha sido demasiado optimista sobre la probabilidad de que fuera "compatible con una reabsorción paulatina y ordenada", quizá porque temía pinchar la burbuja. En 2003, The Economist estimaba la sobrevaloración en España en el 52%. En 2004, el Fondo Monetario Internacional la situaba en el 20%-30%. Entre los economistas españoles, José García-Montalvo la cifraba en 2003 en un 28,5%, indicando: "En resumen, es muy probable que el mercado inmobiliario español sea una bomba de relojería esperando a ser detonada". No obstante, tanto altos cargos políticos como empresarios negaron repetidamente y hasta fechas recientes que hubiera una burbuja.

¿Eran los responsables políticos conscientes de la burbuja?

El programa electoral del PSOE de 2004 hablaba de apostar "por un nuevo modelo de crecimiento más sólido que el actual". Su candidato a presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, decía: "Como tenemos un modelo económico basado en la construcción y en la hipoteca, las familias españolas están hoy más endeudadas que nunca en su historia". Y el entonces coordinador del programa económico del PSOE afirmaba: "Esa política de alquileres que proponemos (...) evita que la gente, ante un cambio de expectativas, se ponga a vender y se produzca un desplome de precios, lo cual sería catastrófico". Ciertamente, el entonces ministro de economía del PP declaraba: "La verdad es que estamos asentados en un ciclo largo y con pocas incertidumbres. Eso es indiscutible. Y lo importante es que es un modelo duradero".

¿Podría haberse hecho algo para evitar la burbuja?

Atajar una burbuja es más fácil (técnicamente) si se cuenta con la herramienta adecuada: los tipos de interés. Es más difícil si no se tienen, como en España, que los ha dejado en manos del Banco Central Europeo (que durante mucho tiempo los mantuvo demasiado bajos para las necesidades de la economía española). No obstante, pensamos que las siguientes medidas, orientadas a conocer realmente el nivel de precios de la vivienda y a reducir las distorsiones fiscales que hacían artificialmente rentable este tipo de inversión, habrían mitigado la burbuja:

1. Mejorar la información sobre los precios de la vivienda. A diferencia de otros países, en España no existe información sobre precios reales de transacción. Sólo desde 2008 se dispone de datos registrales provenientes de las notarías y sólo en forma de índice, no de valor monetario (quizá por sospechar una infradeclaración en los valores escriturados). Hasta entonces sólo había series oficiales del Ministerio de Vivienda elaboradas a partir de datos proporcionados por empresas que tasan viviendas con cargo a los clientes, a menudo para la concesión de hipotecas. Por motivos obvios, ésta no es una fuente fiable. Y la política informativa oficial ha sido lamentable. Por ejemplo, ese ministerio anunció en octubre de 2004 que suspendía la publicación de datos de precios de la vivienda, aunque luego rectificó. Acto seguido introdujo un cambio metodológico que sesga la medición de los precios a la baja. ¡En la actualidad, este ministerio no ofrece en su página web ningún dato de precios anterior a 2005! Y en ningún momento se intentó que el público fuera consciente de la posible sobrevaloración de la vivienda.

Sin embargo, sería posible contar con información sobre el valor real de las transacciones inmobiliarias, por ejemplo, recabándola en una de las encuestas a los hogares que realiza el INE o llevando a cabo una encuesta específica para ello, y usarla para corregir la medición de precios de los cambios de calidad de la vivienda.

2. Reducir la desgravación a la vivienda en el impuesto sobre la renta, que sesga fuertemente las decisiones de inversión de los hogares hacia la vivienda frente a otros activos y, junto con la ley de arrendamientos, favorece la vivienda en propiedad (81,3% de los hogares en 2005) frente al alquiler. En 2002, el 79,7% de la riqueza bruta de los hogares correspondía a bienes inmuebles, frente al 75,5% de Italia o el 38,4% de Estados Unidos. En 2005, el porcentaje era ya del 80%. En 1998, el Gobierno del PP redujo la altísima desgravación existente, pero después no se ha avanzado por esta vía.

3. Aumentar la presión inspectora sobre las empresas y las transacciones inmobiliarias. Estimaciones recientes sitúan a España entre 2004 y 2005 como el tercer país desarrollado con más economía sumergida (20,5% del PIB), tras Grecia e Italia. Este porcentaje sólo se ha reducido en 2,2 puntos desde 2000. Probablemente una parte importante de la actividad oculta se canaliza a través del mercado inmobiliario. El Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda estima la evasión fiscal en el sector inmobiliario en 8.600 millones de euros anuales (alrededor del 0,8% del PIB).

¿Por qué no se intentó atajar la burbuja?

En primer lugar, porque la construcción es un sector intensivo en mano de obra, lo que es importante en un país con una tasa de paro estructuralmente alta. En segundo lugar, porque un aumento del valor de la vivienda favorece al votante mediano, que es propietario de su vivienda. Y en tercer lugar, porque el sector inmobiliario genera cuantiosos ingresos fiscales para el sector público, a los niveles nacional, autonómico y municipal. Por ejemplo, en 2004 suponía el 60% del presupuesto (excluyendo pasivos y transferencias corrientes) de la ciudad de Valencia y el 50% del de Madrid.

El Gobierno del PP se equivocó con su ley de liberalización del suelo de 1998. Creía que con más suelo aumentarían las viviendas y bajarían los precios. Craso error. Se compraban y se construían viviendas no porque fueran baratas, sino porque eran caras y se tenían expectativas de que lo fueran aún más en el futuro. Así, la ley del suelo echó leña al fuego de la burbuja, desencadenando una frenética actividad recalificadora gracias a la cual los gobernantes locales veían llenarse las arcas municipales (cuando no sus propios bolsillos).

Por su parte, los intentos del Gobierno del PSOE de fomentar la vivienda protegida y en alquiler y su nueva ley del suelo de 2007 han sido totalmente ineficaces. En realidad se ha limitado a cabalgar la burbuja hasta sus últimos estertores.

En definitiva, ambos Gobiernos han fallado en un asunto crucial: preservar a los ciudadanos de desmanes económicos que se lleven por delante sus ahorros, su empleo y su prosperidad. Es un fracaso del que se debe aprender para el futuro y por el que procede pedir responsabilidades.

15 febrero 2009

La vivienda no baja

No, qué va...

¡Esto va para abajo que se las pela! Las bajadas de pantalones que hace menos de un año eran algo poco menos que anecdóticas han pasado a verse con toda su crudeza. Y todo a pesar de los esfuerzos del desvergonzado (des)Gobierno en apuntalar el chiringuito.

El caso es que hace ahora cosa de un año que se comenzaban a escuchar ciertas noticias de bajadas de precio del 9% en viviendas de segunda mano y noticias de chollos que empezaban a aparecer. En Pocerolandia, los pisos se intentaban vender hasta 60.000€ más baratos que unos pocos meses antes y los especuladores intentaban quitárselos de encima como fuera. De una forma un poco más oficial, el Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA, vaya nombre más premonitorio) abría con descuentos, que no bajadas (sic)...

Ya desde entonces se empezaban a dar toques de atención en las editoriales de prensa, donde incluso El País abogaba por la bajada de precios (muy a pesar de los promotores) y por el necesario ajuste de los precios a la realidad del mercado, al tiempo que se informaba de caídas del 5.9% hasta Septiembre.

Entonces, mientras algunos medios empezaban a hablar de caídas hasta 2011 (el BBVA, en uno más de sus informes, calcula un 25% de caída, al menos hasta que vuelvan a rectificar sus previsiones -a la baja, claro), el señor Chicote se dedicaba a rebuznar en entrevistas digitales, a decir que los precios ya habían bajado todo lo que tenían que bajar y que antes de bajarlos un 30% se los regalaba al banco. ¡Pobrecillo, si esto no ha hecho más que empezar! Ya me gustaría ver a ese impresentable regalando al banco los pisos antes que venderlos, ¡ja! En cualquier caso, que los regale, que los regale... Ya se encargaría el banco de venderlos a lo que el mercado pueda pagar.

Al discurso de Chicote se unía el señor Martí (APCE) al afirmar que los promotores descartaban bajar más los precios. Es curioso, ya que los pobres diablos Martí y Chicote decían esto mientras las inmobiliarias bajaban precios para intentar (que no conseguir) aumentar la demanda.

La pregunta ya no era si el precio de los pisos iba a bajar, sino cuánto. Se ha dicho en algunos medios que el precio actual de la vivienda es el mismo que hace cinco años... o menor aún. La tasadora Tinsa, anteriormente conocida como 'la 17%', ha estimado una caída del 20% en el precio tan sólo en 2009, además de una acumulación de un millón y medio de pisos en stock.

Y para quitarse de en medio ese stock acumulado, condición sine qua non para salir la crisis del sector, los promotores han realizado y siguen realizando las más rocambolescas propuestas al (des)Gobierno: desde pedir que el Estado se hiciese cargo de parte de la hipoteca para paliar la subida del euribor hasta su última ocurrencia: pedir que el Estado subvencione el 33% de la renta para los pisos en stock puestos en alquiler, eso sí, tragando con los números hechos por ellos mismos: pisos que dicen que valen 300.000€ y que pondrían en el mercado a 750€ al mes. Y yo me pregunto: ¿por qué el (des)Gobierno va a subvencionar ese alquiler y no el de cualquier otro inquilino que viva en un piso de un propietario particular? Estos de la patronal constructora es que tienen una cara de cemento... ¡¡Pues no!! La solución para quitar de en medio el stock es la siguiente: vender al precio del mercado real, y no el mercado especulativo y ficticio, apoyado en créditos imposibles, que hemos sufrido estos años pasados.

Y por fin, el dato más esperado: ya es oficial que en 2008 la vivienda bajó un 3.2%. Por supuesto, es seguro que la caída ha sido bastante mayor, pero ya se sabe cómo son estos (des)informes (des)gubernamentales... Otros medios informan de que el precio de la vivienda de 2ª mano ha caído un 40%. Y la fiesta sigue...

Recordar, como colofón, que una caída de precio siempre va acompañada de desempleo, contracción del PIB y restricción de crédito. Eso que no se olvide, para que tengamos presente lo que nos espera en España "gracias" a ZP, su estulticia, su ignorancia y sus mentiras.

Buenas noches y a disfrutar.

01 febrero 2009

El mayor robo de la Historia

Muy buenas a todos.


¡Sí! Cuando más podría escribir acerca de lo que está pasando, menos lo estoy haciendo. Supongo que todos nos damos cuenta de que los acontecimientos están hablando por sí solos.

Como llevo algún retraso (unos cuatro meses, casi nada...) con esto, me voy a permitir la licencia de escribir acerca de algo que ha sucedido hace ya algún tiempo pero que me indigna especialmente, y que además está relacionado con la última entrada: el rescate con dinero público y la responsabilidad de financieros y políticos en todo este embrollo.

Visto lo visto, mis previsiones (que bastantes tildaron de catastrofistas) se han quedado cortas, muy cortas. Estamos ante la peor crisis de, al menos, los últimos 80 años. Y eso si se admite que el crack del '29 fue peor que este que estamos viviendo, porque hay quien ha tildado a la actual como la madre de todas las crisis, y también quien ha dicho que el '29 comparado con esta fue como un juego de niñas en el patio de recreo de un convento de monjas, ¡ahí es ná...!

Por ahora, la crisis se ha llevado por delante a bancos y otras entidades financieras, algunas de ellas con una trayectoria de casi cien años. Entre las víctimas USA, las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, la aseguradora AIG y otras grandes que se han salvado por los pelos después de ser rescatadas por el Gobierno de turno (con dinero de los contribuyentes, claro). Otras como Lehman Brothers no han tenido tanta suerte y han sido abandonadas a su triste (y merecido) destino.

En este vídeo (¡es para verlo!) se puede ver la explicación de la crisis que Leopoldo Abadía dio en el programa de Buenafuente, y en su blog, ahora famoso, se puede tener una explicación más detallada e igualmente amena y graciosa del tema.

Y ante todo este desaguisado, los Gobiernos se dedican a gastar el dinero de los contribuyentes en rescates millonarios. La palma, por supuesto, se la lleva EE.UU, el mayor responsable de la crisis internacional. Desde el pasado Septiembre se empezó a hablar de la necesidad del rescate, empezando por el inepto gañán que han tenido como Presidente hasta hace bien poco (queda claro que W. Bush ha sido una calamidad, la mayor de al menos los últimos 75 años), que habló en TV para empezar a hacer el cuerpo a los ciudadanos y se amenazó con el colapso y la recesión si no se procedía a ello con la mayor celeridad. Curioso que tuvieran entonces tanta prisa por intervenir, cuando se pasaron años dejando a las entidades financieras hacer y deshacer a su libre albedrío...

No deja de resultar curioso que todo eso ocurra en el país que con mayor vehemencia reclama la no intervención estatal, a pesar de la opereta montada por los republicanos para defender su supuesto dogma de anti-intervencionista, pero que después se tragaron. Tras esto, esperemos que sus dirigentes aprendan que hay que moderar las ideologías ultraliberales que abominan de los controles públicos y luego subvienen las crisis con el dinero de los contribuyentes.

Pero lo peor no es que la Administración USA haya tenido que acudir al rescate del sistema financiero; está claro que, a pesar de no gustar nada a los contribuyentes (lógico, por cuanto supone poner dinero del común al servicio de unos irresponsables), una vez que estamos donde estamos la intervención es el menor de los males: como dice Martín Seco, los chantajes del neoliberalismo económico son chantajes, pero no engañan. Lo peor es que los delincuentes financieros responsables de semejante estropicio, que son aún más tóxicos por sí mismos que las propias hipotecas basura que han creado, no paguen su irresponsabilidad como es debido. ¿Se acordarán los dirigentes mundiales de poner coto a semejantes individuos? Está claro que han demostrado una total incapacidad moral para desempeñar los cargos que han ostentado, y ahora sólo falta ver si incurrirán también en una deseable (y merecida a pulso) responsabilidad penal.

Pocas esperanzas tengo de verlos entre rejas, que es donde merecen estar. Pero en fin, dicen que la esperanza es lo último que se pierde, incluso después que el dinero...

Buenas noches, y enhorabuena a los afortunados que aún conservan su empleo. En no mucho tiempo seremos/serán rara avis.

12 septiembre 2008

Sufridores de la socialización de pérdidas

En un marco de tiempo relevante, los mercados no se autocorrigen. Ante esto, ningún gobierno puede permanecer de brazos cruzados mientras un país entra en recesión o en una depresión, ni siquiera cuando han sido causadas por la avaricia de los banqueros. Pero si los gobiernos van a pagar la factura sanitaria de la economía, deben tomar medidas para que sea menos probable que se necesite ingresar en el hospital. La cantinela sobre la liberalización resultó estar equivocada, y ahora estamos pagando el precio. (Joseph E. Stigliz)

Hola amigos, de nuevo en marcha…

Esto que está ocurriendo en el supuesto “mercado capitalista” en que vivimos no tiene nombre. Estamos asistiendo como espectadores de primera fila, a la vez que como paganinis, al enjuague de los excesos con el dinero de los contribuyentes. Dicho con otras palabras, ¡¡nos están tomando el pelo!!

En un aberrante espectáculo de privatización de ganancias y socialización de pérdidas, estamos viendo cómo empresas que se han hinchado de ganar dinero a costa de exponerse a más riesgo del conveniente son ahora rescatadas con dinero público una vez que se ven con el agua al cuello.

En el mundo

La cosa empezó hace ya meses con el Northern Rock, donde el Banco de Inglaterra tuvo nacionalizarlo (es decir, inyectar dinero público) para evitar su quiebra. Vino después el caso Bear Stearns, éste en los EE.UU., que fue comprado por JP Morgan pero ayudado por el respaldo de la FED.

Pero lo más gordo estaba por llegar. Fannie Mae y Freddie Mac, los dos gigantes hipotecarios de EE.UU., han tenido que ser rescatados y nacionalizados por el Gobierno USA. La operación costará a los contribuyentes, inicialmente, 25.000 millones de dólares (el mayor bail-out de la historia del país), dando lugar así a la gran paradoja de que incluso en el mercado autodenominado como el más liberal del mundo (sic) el Gobierno tiene que sacar del atolladero a unas empresas hundidas por su gran afición al dinero fácil y el riesgo extremo. ¿La excusa? Proteger el mercado hipotecario de males mayores y el hundimiento de toda la economía: too big to fail. Claro, saltando con red yo también me hago rico...

Pero con todo, lo más aberrante es que los responsables de semejante desaguisado no sólo no van a pagar sus desmanes y eludir sus responsabilidades, sino que encima van a recibir indemnizaciones millonarias por sus despidos.

Y es que, en estos casos, se demuestra que los gurús del mercado libre no tienen vergüenza ni la conocen siquiera. Aquí tenemos a Bill Gross suplicando ayuda al Gobierno para que ponga liquidez en el mercado, cuando él mismo y su fondo no lo hacen por miedo a las pérdidas. Claro, el dinero público, el de otros, ese sí; pero el suyo, el que ha ganado en épocas de vacas gordas, cuando defendía el no intervencionismo que ha llevado a la actual situación, ese que no se lo toquen.

En general, todo el mundo económico ha aplaudido las decisiones de intervención en el sector financiero bajo la disculpa de que era el propio sistema financiero el que corría peligro. ¡Pues vaya mierda de sistema que permite ganancias estratosféricas sin regulación para unos pocos y luego se encarga, a través del dinero de todos, de los pufos que éstos dejan atrás!

En España

En la parte que nos toca a nosotros en España, la peor lectura que pueden tener estas acciones de rescate es que la idea se “contagie” a nuestros politicuchos, y encima tengan la coartada de que en otros países se ha hecho lo mismo. Y la verdad es que poco han tardado en sucumbir a los placeres del derroche del dinero público, el de todos los contribuyentes, entre los cuales me incluyo.

El proceso seguido para “hacernos el cuerpo” a la socialización de pérdidas recuerda al que han seguido estos mismos mequetrefes para presentar la crisis al iletrado populacho: poco a poco, para que duela menos. Desde que crecíamos al 3.5% en Marzo (antes de las elecciones) hasta hace unos días cuando Solbes ha dicho que “si la recesión sirve para limpiar la economía, la situación no tendrá más importancia”, han pasado sólo seis meses. En seis meses han cambiado la cantinela del “vamos estupendamente” a dar por inevitable una recesión y buscarle una lectura positiva. ¡Atención al demoledor comentario! Solbes parece haber querido decir algo así como que la economía está que da asco y ya “de perdidos al río”, admitiendo con desgana que la suerte ya está echada. Y entre un punto y otro, de todo: desaceleración acelerada (sic), negación de la crisis, pequeñas turbulencias, unos meses de bajo crecimiento, varios trimestres muy duros…

Pues bien, en el caso del rescate malgastando dinero público, ésta es también la estrategia. Empezó Solbes diciendo que no era su trabajo “preocuparse de que caiga o no el precio de la vivienda” al tiempo que Almunia, desde Europa, aplaudía la política no intervencionista de Solbes y se oponía al rescate de las constructoras.

Pero mire usted que, acto seguido, salta la Corredor y anuncia que el Gobierno dedicará 300 millones de euros a comprar suelo a promotoras privadas, es decir, que los pufos de las inmobiliarias van a ser pagados por todos los españoles vía impuestos.

Y esta misma semana, el indecente presidente que tenemos nos vuelve a mentir en la misma cara al proclamar en un pequeño pueblo minero que no iba a emplear dinero para salvar empresas que han obtenido grandes beneficios y, horas después, anunciar una línea de 3000 millones en créditos ICO para rescatar al sector inmobiliario utilizando los impuestos de los contribuyentes, con el beneplácito de su partido. ¿Acaso se puede tener mayor caradura? ¿¡¡Cuál es la catadura moral del individuo que tenemos en La Moncloa!!?

Pero es que, además, estas ayudas podrían ser ilegales al ir en contra de las leyes de la UE, por no hablar de que resulta vergonzoso que se destine esa ayuda a un sector que: a) Ha ganado miles de millones; b) Está absolutamente hipertrofiado y necesita reducir su tamaño; c) Forma parte del problema y no de la solución a la crisis; y d) Ha sido foco de corrupción y evasión de impuestos a raudales. Además, todo el dinero que se destine a él será dinero tirado, dado que es imposible mantener un sector tan absolutamente enorme y con una productividad y valor añadido tan míseros.

En los reinos de Taifas

Lo malo de tener a diecisite presidentes y pico es que cada uno de ellos hace y deshace en su cortijo particular lo que le da la gana. Medidas como la tomada por la Junta de Castilla y León de comprar los pisos nuevos sin vender son un ejemplo de ello. ¿La justificación? Pues que "hay que dar garantía a los promotores de que tendrán comprador en unos momentos difíciles". Es decir, si terminada la obra hay una fuerte demanda y los pisos se venden con facilidad, se suben los precios y el obtiene beneficios estratosféricos. Si, por el contrario, la demanda es débil y resulta difícil vender los pisos, aparecen los impuestos de todos como garante de las ventas y el promotor no pierde ni un euro (y seguramente ganará alguno...).

El resultado neto es que se establecen unos precios mínimos por decreto. Si hay compradores a precios altos puede subir los precios hasta el infinito, pero si falla la demanda no hay de qué preocuparse porque el gobierno, robando a los contribuyentes, le garantiza que nunca será necesario bajar los precios por debajo de este límite garantizado. Esta es la política aplicada por el gobierno socialista de Castilla y León. ¿Socialismo? Sí, de ricos; y encima nos lo intentarán vender como un plan social para ayudar a los más desfavorecidos... ¡Valiente vergüenza de partido socialista que sufrimos en España!

Pero no es este el único desmán que se han apuntado estos inútiles, ineptos y despilfarradores reinos de Taifas llamados Autonomías, no... En Valencia también hacen de las suyas, avalando con 300 millones a las cajas de ahorro. Y en Andalucía, más de lo mismo, con el insufrible Chaves (dos décadas en el poder y aún manteniendo a Andalucía entre las regiones más pobres de Europa) saliendo en auxilio de la falta de liquidez de las cajas.

Pero es que resulta que los de enfrente no pintan mucho mejor... Entre las propuestas del PP de Andalucía para atajar la crisis (buena enumeración y crítica aquí) se encuentra, nada menos, que la siguiente:

Creación un Fondo Compensatorio de Hipotecas con una aportación inicial de 125 millones de euros para atender los desequilibrios provocados por la crisis y paliar las situaciones de riesgo patrimonial de muchas familias andaluzas. Asimismo, el gobierno andaluz avalará ante las entidades crediticias a aquellos andaluces que soliciten préstamos para comprar una vivienda de protección oficial.

¡Ole, ole y ole! Así, los que se metieron en algo que no podían comprar, los que aprovecharon para meter el Audi y el viaje al Caribe en la hipoteca o, simplemente, los que lo hicieron para especular podrán disponer de los impuestos de todos para hacer frente a su situación de riesgo patrimonial. ¡Toma ya! Esto sí que es responsabilizar a cada uno de los actos y decisiones que toma...

Y no digamos del aval para VPO. Como la Junta estará detrás, las cajitas de ahorro podrán seguir concediendo hipotecas a insolventes de facto, que ya pagaremos todos con nuestros impuestos en caso de pufo.

Por último, recordemos que otra de las propuestas del PP (esta vez a nivel nacional) en la materia es aumentar la desgravación fiscal por compra de vivienda hasta el 25%, ¡e incluso se ha llegado a oír que sería aplicable también a segundas residencias! En fin, para mear y no echar gota...


Y después de todo esto, queda preguntar: ¿Dónde está la responsabilidad individual? ¿Dónde queda ese sano principio de que cada palo aguante su vela? Si la estupidez sale gratis total, ¿no se sentirán tentados a reincidir? Y es más, ¿no es como para que se nos quede cara de tontos a quienes han/hemos sido prudentes? Esto sí que es favorecer al incauto y perjudicar al sensato. Pues lo que yo digo es que ¡¡no con mi dinero!!

Y ante este panorama, ¿qué nos queda? ¿Emigrar a un país decente? ¿Denuncia ante la Comisaria de Competencia de la UE (enlace de denuncia)? ¿Insumisión fiscal? Se aceptan sugerencias.

Buenas noches, y paciencia. Algunos la vamos a necesitar...

07 septiembre 2008

A vueltas con el paro

Hola de nuevo amigos.

Ya está aquí. El fantasma del paro ha llegado con toda su crudeza. Lo veníamos avisando desde hace meses, y por fin ha llegado. Hemos logrado llegar al triste récord de los 2.500.000 parados:

  • Ha subido casi todos los meses desde hace casi un año, incluso en meses que típicamente eran de descenso, como Abril y Mayo.
  • El 45% de los ocupados desde 1997 (5 millones) podría quedar en paro.
  • El paro hace temer al 80% de los jóvenes convertirse en moroso.
  • La peor parte del paro en la construcción está por llegar, a medida que se terminen (o se paralicen) las obras en curso.
Pero todo eso no es nada en comparación con lo que se viene encima de mano del sector de la construcción y la burbuja inmobiliaria. Miren, miren la evolución desde primeros de año. ¿Alguien se hace una idea de hacia dónde se dirige el sector?
Y ahora, el incapaz con certificado de autenticidad que tenemos por presidente pretende hacernos creer que va a ponerse al mando para arreglar el "pequeño" desaguisado y que va a tomar medidas para recolocar a todos los paletas que se han quedado y/o se van a a quedar en paro. Lo que no nos dice es de dónde va a sacar la pasta para esas "actividades de interés colectivo" que se ha sacado de la manga (actividades que parece ser que antes no eran de tal interés dado que no era necesario desarrollarlas). ¿Acaso va a tirar de déficit? Recordemos que sus medidas populistas e inútiles (aunque muy útiles para ganar elecciones) como el cheque-bebé, la subvención al alquiler joven (otro fuego de artificio) o "los 400 euros" han liquidado el tan cacareado superávit del Estado y ya estamos en déficit.


Ahora resulta que los inmigrantes sobran


Por supuesto, el sector inmigrante está siendo uno de los más afectados por el paro.

Nunca me ha parecido a mí muy lógico que haga falta mano de obra extranjera en un país que tiene, por norma, más de 2 millones de parados de forma habitual y que ostenta en estos momentos el triste récord de superar los dos millones y medio. Habrá que preguntarse entonces a quién ha beneficiado realmente tanta inmigración, teniendo en cuenta que los salarios se han ido tensionando claramente a la baja debido a la gran cantidad de mano de obra dispuesta a trabajar "en lo que sea y por lo que sea", y eso sin contar con la inmigración ilegal...

Y es ahora, cuando empiezan a pintar bastos, cuando se propone la directiva de retorno y cuando, en un alarde de cinismo, se pretende en España que todos los que han venido en los buenos tiempos cojan ahora los bártulos y se vuelvan a sus casas. por el camino por donde vinieron.

Esta es la medida fundamental (además de cambiar cuantas veces sea necesario el concepto de parado a efectos estadísticos, para excluir a cuantos más mejor) que el gobierno ha tomado para evitar que el paro en España se dispare hasta los tres millones, circunstancia que muchos nos tememos ocurra en 2009.

De momento, han dado instrucciones precisas a los "medios de manipulación de masas" para que les hagan el trabajo sucio de pintar un panorama desolador a los inmigrantes y minar su moral, con el fin de que desistan y se vuelvan cuanto antes. Para un progre de pro está muy feo tener miles de inmigrantes en las listas de desempleo, y además en su país ahora van a estar en la gloria. Solución: ¡que se vuelvan, y cuanto antes mejor! Incluso haciendo "más atractivo" el retorno a base de prebendas por parte del gobierno; lo que sea con tal de quitárselos de encima.

En esta determinación, llama la atención que los inmigrantes sudamericanos son los preferidos para empujarles al retorno sin miramientos, sin contemplación (son el 100% de los casos que se han citado en los informativos). A los inmigrantes magrebíes ni se les mienta, dado que se afearía la "Alianza de Civilizaciones".

¿No era tan buena la inmigración? ¿No era el fenómeno que había traído prosperidad y futuro a nuestro país? ¿No es un fenómeno absolutamente necesario para garantizar el crecimiento económico? ¿No eran ellos los que iban a procrear como conejos, los que iban a pagar nuestras pensiones?

Conste que no estoy en desacuerdo con la inmigración, pero una inmigración legal, regulada y a la medida de las necesidades reales de crecimiento de un país. Lo que nunca me he tragado es la cantinela oficial de las bondades de la inmigración, sea del tipo que sea y en la cantidad que sea, y la llamada multiculturalidad. ¿Que la inmigración sólo tiene ventajas? Cualquiera que haya vivido en un barrio 'popular' sabe de las tensiones que se producen por la falta de integración de un colectivo que ha aumentado su presencia de forma intensísima en un cortísimo período de tiempo. Y para redondear la jugada, hemos de tener en cuenta que lo que hemos recibido en este país tampoco ha sido precisamente mano de obra altamente cualificada... Vamos, que aquí ha venido "la crème de la crème" de cada país...

La cuestión ahora es cómo encajar la cantinela previa de las inmensas bondades con la cantinela actual de que sobran. Después de intentar convencer al populacho de que el inmigrante es nuestro amigo, dan este cambio de rumbo... Más de uno no sabrá qué pensar ahora que su líder ideológico ha cambiado de pensamiento. ¡Esto desorienta a cualquiera!

Ahora que el ministro Corbacho, con su declaración de cerrojazo a la inmigración, ha puesto en evidencia la pésima política seguida por este Gobierno en la materia (como en tantas otras cosas, años tirados por la ventana), el tiempo da la razón a los que hemos criticado la inmigración salvaje a la que hemos estado sometidos. Ahora, cuando las grandes manos ya han exprimido el limón todo lo que lo podían exprimir a costa de los trabajadores y las clases más desfavorecidas (inmigrantes o no). Ahora, cuando ya, como siempre, es tarde...

18 julio 2008

¿Milagro económico español? ¡JA!

Hola de nuevo.

En el artículo de la semana pasada 'Al galope cuesta abajo' incluí un enlace a un reportaje de 'El País' que, por su interés, he creído a bien reproducir aquí de forma íntegra. Espero que los señores de 'El País' no se molesten por ello... ¡Que ustedes lo disfruten!


España es más vulnerable porque su crecimiento se basó en burbujas - La era del crédito barato no se acompañó de un cambio estructural

JOSÉ LUIS BARBERÍA 08/07/2008

España despierta bruscamente de su fantástico sueño de 14 años de crecimiento ininterrumpido, sacudida por una endiablada combinación de elementos adversos que ponen en jaque los fundamentos de su desarrollo económico. "No hay milagro español", afirma Juan Delgado, analista de la Fundación Europea Bruegel, y sí grandes burbujas: la inmobiliaria y la crediticia, que ahora explotan al unísono con la crisis de los mercados internacionales y la escalada de los precios del petróleo y las materias primas. "Hemos gastado por encima de nuestras posibilidades, sin abordar las reformas estructurales necesarias. Tenemos una dependencia excesiva de la construcción y nos faltan empresas competitivas", resume el economista.

A la octava potencial mundial hay que mirarle las entretelas -está situada más allá del puesto 33 en las listas de competitividad, tiene un déficit comercial anual del 10% de su PIB y acumula una deuda exterior bruta de dos billones de euros (dos veces el PIB nacional), además de una inflación que supera en un punto por año la de la zona euro- para comprender por qué está siendo mucho más vulnerable que el resto de las economías de su entorno.

Mientras los damnificados actuales y potenciales se tientan la ropa, viendo multiplicarse el precio de sus hipotecas y desvanecerse tantos proyectos, los economistas certifican que durante los años de vino y rosas España no ha resuelto la ecuación vital que le garantice el mantenimiento de su actual nivel de vida en la economía global. Y la gran incógnita del momento es cómo y con qué vamos a suplir esos cuatro puntos del PIB que puede acarrear la caída de la construcción, si desde el nacimiento del euro nuestro país ha perdido un 10% de competitividad respecto a los socios comunitarios.

Como el turismo difícilmente podrá dar de sí mucho más, y recuperar de la noche a la mañana la competitividad perdida es pura ilusión, el fantasma de la crisis portuguesa -seis años de crecimiento raquítico al borde de la recesión- ha empezado a asomarse entre las variantes posibles de la crisis.

El énfasis de los expertos en el recordatorio de que hay que modificar, equilibrar, el modelo de crecimiento (menos ladrillo, más industria competitiva y exportación, más tecnología, más I+D propio, más y mejor formación profesional) está acompañado del reproche por las políticas de los últimos ocho años. "No es que el último Gobierno del PP y éste del PSOE nos hayan engañado; es que ellos mismos estaban equivocados. Cometieron el error intelectual de no interpretar correctamente el significado del euro", sostiene José Luis Feito, presidente de la Comisión de Economía de la patronal CEOE. "No comprendieron que el crecimiento español era resultado del bajo interés de los créditos derivado de nuestra entrada en el euro y abrieron alegremente los portones del alto consumo y un crecimiento tan elevado como insostenible en el tiempo".

José Luis Feito cree que los Gobiernos debieron atar en corto esa dinámica, con una política fiscal rigurosa que asegurara un crecimiento menor pero más sostenible. "Es como cuando se descubre un pozo de petróleo", comenta, "puedes gastarte alegremente las rentas o guardarlas para cuando se acabe. Aquí hemos vivido en el despilfarro y la ficción y ahora sólo podemos rezar para que las cosas no vayan todo lo mal que pueden ir". Su diagnóstico de que "estamos ante una crisis profunda que no ha hecho más que empezar" se sustenta en tres factores que, a su juicio, explican que el impacto en nuestro país sea muy superior al de Alemania, Francia o Portugal.

"Tenemos el mayor nivel de endeudamiento familiar y empresarial del mundo a tipos de interés variables, la economía en la que más pesan los activos inmobiliarios -muy sensible, por tanto, a la caída del precio de las viviendas, que a su vez lastra la capacidad de solicitar créditos hipotecarios- y somos el país más dependiente en energía importadora en relación con el PIB".

Nadie duda de que la colaboración sindical es indispensable para salir del atolladero, pero estas invocaciones encuentran ahora a la defensiva al secretario general de CC.OO, José María Fidalgo. "¿Hay alguien que crea que los trabajadores hemos colaborado poco? ¿Para qué ha servido que nos desgañitáramos contra el patrón de crecimiento, los bajos salarios, los empleos precarios poco competitivos y de baja calidad? Que no se les ocurra tocarnos los fondos de reserva de la Seguridad Social, ni los del desempleo, que no aprovechen para que la factura la paguen los de siempre", indica.

Será difícil. Con moderación salarial o sin ella, la crisis apretará, sobre todo, a las familias más humildes y a esa generación joven, alegremente endeudada, que llegó a creer que el crecimiento continuo estaba en la naturaleza misma del discurrir de la vida económica. El dirigente de CC.OO comparte las críticas a las políticas fiscales de los últimos Ejecutivos. Dice que la vivienda estaría más barata si en lugar de bonificar su compra se hubiera bonificado el alquiler. "Estaba cantado lo que iba a pasar y, sin embargo, esto parecía la Arcadia. No se podía hablar de los problemas del agua y de la energía, porque plantear el trasvase o lo nuclear eran tabú, cosas de la derecha. Por lo visto, en España se puede tener gasolina y electricidad baratas y además cumplir con Kioto", ironiza. "El Gobierno hizo todo lo posible para ganar las elecciones, aunque, a veces, lo que es bueno para el corazón, es malo para el hígado", apunta, en lo que parece una velada alusión a medidas como el cheque-bebé o el reembolso de los 400 euros. "La realidad tiene muy mala leche, sobre todo cuando se desprecian sus síntomas", dice Fidalgo.

Pese a que los economistas son más duchos en explicar las crisis pasadas que en predecir las venideras, no puede decirse que nuestro país no estuviera avisado, por más que la crisis de las subprime americanas -préstamos bancarios a clientes de solvencia precaria- haya arrumbado la proyectada suave desaceleración inmobiliaria. La propia Dirección General Económica de la Comisión Europea que dirige Joaquín Almunia advirtió expresamente, hace ya tiempo, de los riesgos específicos españoles. Pero como retirar el cava en medio de la fiesta resulta poco recomendable, sobre todo a la hora electoral de hacer amigos, pocos Gobiernos llegan a adoptar este tipo de decisiones.

"Las legislaturas duran cuatro años y no hay Ejecutivo capaz de frenar la dinámica de gasto en época de vacas gordas", constata Juan Delgado. "De ahí, que nuestra fundación proponga un control supranacional europeo que inste formalmente a los Estados a adoptar medidas".

Frente a los analistas que oponían el dinamismo español a la esclerotizada maquinaria alemana, resulta que nuestros vecinos centroeuropeos están capeando el temporal mucho mejor y no puede decirse que su competitividad -actualmente, es el mayor exportador del mundo- descanse en los salarios de sus trabajadores, los más elevados del continente. Alemania ha hecho sus deberes a tiempo, exporta más de lo que importa, produce mucho más de lo que consume y además, invierte, ahorra y hasta presta dinero. "Tienen buenos sueldos, pero es que sus puestos de trabajo generan mucho más valor añadido. Llevan décadas trabajando en la alta tecnología con grandes empresas que arrastran a otras muchas, mientras que aquí la alta tecnología es una aventura", apunta el director del Instituto Vasco de Competitividad, Alejandro Ruelas-Gossi.

Es ahora, en la crisis, cuando mejor queda en suspenso aquella aseveración de que "la mejor política industrial es la que no existe". Mientras el paro aumenta día a día en la construcción y en los servicios asociados a ese sector, la industria del País Vasco busca y no halla trabajadores con una adecuada formación profesional. Obviar la necesidad de conectar la educación y la formación a la actividad industrial y tecnológica y entregarse a la cultura empresarial del pelotazo y el cortoplacismo -los beneficios de la industria son más contenidos e implican la reinversión- produce a la larga las distorsiones que estamos viviendo. "Para entrar en el G-8 hay que ser una potencia industrial y poseer bases tecnológicas y empresariales más cualificadas y consistentes", apostilla Emiliano López Atxurra, abogado y consejero de Gas Natural y de Petronor. Ninguna universidad hispana figura en la lista de las 100 mejores.

Con todo, puede que la baja competitividad española sea más un problema de cantidad y envergadura que de calidad. Según José Ramón Goikoetxea, vicepresidente del área de automoción del Grupo Mondragón, las plantas productoras de coches: Figueruelas (General Motors), Vigo (PSA) o Landaben-Pamplona (Volkswagen) tienen un nivel medio de productividad y competitividad no muy inferior a la de las alemanas.

"La diferencia está en que hay media docena de multinacionales que han desarrollado la alta tecnología de la mecatrónica avanzada. Invierten en I+D sólo dos o tres puntos porcentuales más que nosotros, pero, claro, es que estos grupos son 15 o 20 veces más grandes". Ahí está una parte del problema. El hecho de que el parque empresarial español esté formado en su 95% por pequeñas y medianas empresas explica, aunque sólo en parte, que el sector privado español invierta en I+D menos que las administraciones públicas.

"Presencia internacional, I+D aplicado al producto y dimensión suficiente son las claves de la competitividad", indica José Ramón Goikoetxea. "Un país de renta media-alta como España tiene que generar productos de valor añadido para impedir que le coman el terreno los países emergentes de mano de obra barata que ya están haciéndose con una tecnología básica", subraya. A su juicio, las reformas que predican la flexibilidad laboral cumplen un papel menor. "Son ya tópicos, que han dado lugar a malas prácticas, como el abuso de la temporalidad", señala. En la Corporación Mondragón, los contratos temporales (el 18%) tienen una duración mínima de seis meses y llevan implícita la expectativa de convertirse en fijos. Nada que ver con lo que se practica en otras latitudes. Contra lo que pensaban cuando iniciaron la política de deslocalización industrial, la apertura de fábricas en países de bajos salarios ha incrementado los empleos en el País Vasco y en el resto de España.

"Tenemos empresas competitivas en muchos sectores, pero necesitan musculatura financiera, empresarial, tecnológica. Hay que fusionar empresas, crear conglomerados", destaca Emiliano López Atxurra. "Y también salir de la endogamia, mirar al exterior, innovar, cambiar las mentalidades, pensar que hasta la más pequeña de las empresas familiares es un lugar en el camino, no el punto de llegada", apunta Alejandro Ruelas-Gossi. "El peligro está en las cosas que no sabes que no sabes. Y eso, aquí, en España, es enorme", dice este hombre viajado, mexicano de nacimiento, que cree que España debería volcarse, de nuevo, en América Latina.


Almunia ya lo advirtió

El comisario europeo responsable del área de Asuntos Económicos y Monetarios, el español Joaquín Almunia, lleva algún tiempo anunciando la actual desaceleración:
  • "El incremento de la deuda de las familias es un serio elemento de riesgo, especialmente a partir de 2008"
  • "El precio de la vivienda está sobrevalorado"
  • "El endeudamiento de los hogares nos conducirá a una situación cada vez menos sostenible" (Noviembre, 2006)
  • "La posibilidad de nuevas subidas de los precios del petróleo, la desaceleración de la economía norteamericana y las alzas de los tipos de interés frenarán la economía española"
  • "A nadie le interesa la innovación tecnológica, ni la investigación, ni la calidad del sistema educativo... Son nuestros puntos débiles" (Septiembre, 2006)
  • "España debe mejorar extraordinariamente la educación, porque es fundamental para ser más competitivos. Nos estamos quedando atrás" (Octubre, 2007)

15 julio 2008

Martinsa-Fadesa suspende pagos

¡Notición!

Una reseña para informar de que Martinsa-Fadesa, la mayor inmobiliaria de España, ha presentado concurso de acreedores. Recordemos que ha entrado de golpe en el Guinness de los récords, dado que se trata de la mayor suspensión de pagos de la historia de España. Además de las portadas y editoriales de los periódicos nacionales, los periódicos extranjeros no han pasado por alto esta noticia, y algunos como el Daily Telegraph lo ven tan negro como para decir que "España está descendiendo ahora en espiral hacia la peor crisis desde la dictadura de Franco y algunas constructoras van a ir a la ruina, tan sencillo como eso".

Por otra parte, la caída de Martinsa-Fadesa nos sirve para comprobar la calaña del inepto de la Moncloa, quien prometió a Martín un crédito ICO a cambio de no presentar suspensión de pagos antes del 9-M y así poder seguir su discurso triunfalista para aferrarse a la poltrona. No se puede ser más impresentable y más mentiroso, utilizando a Martín y ocultando a todos los españoles el verdadero estado de la economía.

¡Ay, qué lejano se ve ya el día que Fernandito 'El Vertiginoso' se hizo con Fadesa como una gran operación! Y qué machadas aquellas que dijo en su día... ¡Eso es un empresario, con dos cojones! Ahí quedan sus golpes de pecho, para la posteridad:

En 4 años cancelo la deuda

Fernando Martín, presidente de Martinsa-Fadesa, estuvo el viernes en A Coruña, donde quiso, por primera vez tras la fusión, dar una explicación en profundidad de la situación de la compañía. Dejó claro dos cosas: No hay ningún problema para pagar la deuda y esta no es muy elevada; todo lo contario, es baja.

-Cuando doy un dato no hay nadie que me lo replique. Lo tengo estudiado. Esa es mi credibilidad.

- ¿Se arrepiente de haber comprado Fadesa?

-Cuando uno hace una compra, no se entera de repente de lo que compra. Y, sí diría tres veces que sí. Volvería a comprar Fadesa. Sé que he comprado una empresa magnífica. En cambio sé que el que la tenía no hubiera podido seguir adelante con ella. ¿Cuál es el elemento sustancial del sector inmobiliario? El suelo. ¿Cuál fue la gran virtud de esta empresa? Crear grandes proyectos e internacionalizarse. Son hechos objetivos. Cada uno toma las decisiones cuando le parecen oportunas. Un señor dice yo quiero vender, y hace bien. Habrá otro que quiere comprar. Si se ponen de acuerdo, nadie tiene por qué arrepentirse. Hoy no tengo ningún planeamiento atascado. Hay que resolver los problemas, ser leal y cumplir lo que uno promete. Son elementos básicos del sector inmobiliario. En este, por suerte o por desgracia, ha habido mucha gente que ha abusado de su posición. Que estos carguen con las consecuencias. Yo me he encontrado aquí con un grave problema en el Alto del Cuco (el Tribunal Superior de justicia de Cantabria anuló una sentencia que afectaba a 400 viviendas) . Había una sentencia del día 7 de marzo y tomé posesión el día 15. Nadie me dijo que existía esa sentencia. Me reuní con todos los afectados durante cuatro horas y media. Me dijeron que lo que había hecho ya había valido la pena porque había ido allí a dar la cara ante un tema que yo no había creado.

-Esta compañía tiene problemas...

-Esta compañía no tiene ni un problema, ni uno, de pago. Teníamos una deuda de 5.700 millones de euros y en cuatro meses hemos cancelado 603. Y solo teníamos la obligación de haber pagado 420. Pero hay más. Es la compañía menos endeudada del sector. Ya no quiero volver a oír que está muy endeudada. Es mentira. Sobre sus activos, la deuda representa el 40%, mientras que en el sector el que menos tiene es el 60% . No hay ninguna posibilidad que vivienda no pague sus compromisos. Nin-gu-na. La actividad cotidiana le permite hacer frente a la deuda. Martinsa-Fadesa no tiene que vender nada. Ni va a vender. Nuestra deuda es de 5.000 millones, de los que 2.500 son deuda corporativa y el resto, de la actividad cotidiana. En cuatro años cancelo toda la deuda, incluso sin renegociar nada y sin hacer nada distinto de su propia actividad.

11 julio 2008

Al galope cuesta abajo

Saludos de nuevo, queridos lectores.

Con la periodicidad propia de la temporada de verano (es decir, muy de tarde en tarde debido al montón de cositas que salen y no dejan tiempo para perderlo escribiendo aquí, je, je) volvemos a la carga...

España se va por el desagüe. Así, sin más; y lo peor es que poco se puede hacer ya a estas alturas para remediarlo. Nos encontramos con la peor de las crisis en el peor de los momentos de coyuntura internacional. Ahora nos dirán que los factores son externos (petróleo, tipos de interés, alimentos, subprime, etc.), pero la triste realidad es que, a pesar de las mentiras que (otra vez) intenta colarnos el mentiroso compulsivo que tenemos por presidente, España está mucho peor preparada para afrontar esta crisis que otros países de nuestro entorno. Igual que también es mentira que en esta crisis no va a sufrir nadie; vamos a sufrir todos, y mucho. Al tiempo...

Y la verdad es que esto se veía venir desde hace tiempo, desde mucho antes de que este humilde servidor decidiera abrir este blog. Desde que aquel PSOE de 2004 al que tantos votamos con la esperanza de que cambiaría el modelo de crecimiento generando una minicrisis (de la que, por otra parte, muy bien podría haber culpado al gobierno saliente) decidió continuar con la inercia heredada, se veía venir que esto ya no tenía solución. Han sido cuatro años, ¡cuatro!, perdidos, tirados a la basura, generando más déficit exterior, más deuda en familias y empresas, generando debates que nadie necesitaba y obviando los problemas reales de una economía que ya mostraba graves desequilibrios. Y, en un alarde de cinismo, han intentado mantener el teatrillo hasta el final, incluso desde el BdE, a pesar de que algunos analistas ya alertaban a finales del pasado año del final del espejismo económico.

Y de esos barros tenemos estos lodos: ahora el problema, agravado y enquistado, se muestra en toda su crudeza. La crisis llama a la puerta por mucho que el mentiroso de la Moncloa lo niegue o haya evitado utilizar la dichosa palabrita en su comparecencia en el Parlamento (parece que si la crisis no se nombra vaya a desaparecer, la táctica del avestruz).

Su inepto gobierno ha presentado ya tres paquetes de medidas totalmente ineficientes (y más a estas alturas del cuento); vaticinó una inflación del 3% y vamos camino de superar el 5%; ha previsto una tasa de paro del 11% para 2009 (si esto es lo que dice, a saber cuál será la cruda realidad); se ha puesto en evidencia ante Trichet después de que en Europa nos pusieran las orejas coloradas (y Trichet le ninguneó y subió tipos, dado que el monaguillo de la Moncloa tiene peso cuasi cero en Europa); en vivienda vuelve a hacer el ridículo con las medidas a adoptar (y la Corredor, además, cae en el sexismo más ramplón marginando a los hombres, que es lo que ahora está de moda entre la progresía más demagoga). El Titanic se hunde y mientras la orquesta sigue tocando.

Pero es que, aunque las medidas fuesen correctas (cosa que no son), la situación actual no tiene marcha atrás. El euribor ha alcanzado su máximo histórico (cerró Junio al 5.361%) y la economía, más que desacelerarse, se ha congelado (y va a peor). Y eso se nota en el consumo, sobre todo de bienes duraderos: la venta de coches se ha desplomado y los fabricantes han ajustado sus previsiones por tercera vez en lo que va de año, barajando ya una caída del 20%.

La crisis es muy, pero que muy grave. La crisis que afecta a todo lo inmobiliario empeorará en los próximos meses, lo cual es muy grave teniendo en cuenta la dependencia de la economía española de este sector. Funcas (la Fundación de las Cajas de Ahorro) ya habla de recesión, y no hay quien la califica de inevitable. Solbes nos advierte de que lo peor está por llegar y la CEOE tacha la situación de gravísima, augurando 1.5 millones de parados más.

Y es que en economía no hay milagros (excelente enlace), y el desastroso modelo de crecimiento tenía que explotar por algún lado. Un país que premia a un albañil con tres mil euros de sueldo y que condena al mileurismo a quienes decidieron estudiar y formarse hasta los 25 años es un país que, siento el lenguaje, se va a tomar por culo. Ahora vienen los lamentos, y parece que todo el mundo sabía lo que iba a terminar pasando. Entonces, ¿por qué no se hizo nada para evitarlo cuando todavía se estaba a tiempo? Quizás la asombrosa incapacidad y querencia por el "cortoplacismo" de nuestros gobernantes tenga algo que ver en ello.

Ahora, y como dijo un economista, "tras el despilfarro y la ficción, sólo nos queda rezar".

Buenas noches.

09 junio 2008

Gecartozadas

Hola amigos.

Sirva esta palabra que lei hace algunos días en un foro para dar título a la entrada de hoy. Con ella se denominan las barrabasadas (1), astracanadas (2) o simplemente gilipolleces (3) que ahora los impresentables del G-14 rebuznan para evitar que se les caiga el negociete, incluyendo, pero no limitado a, las mentiras a los ciudadanos, las coacciones al gobierno y las amenazas a los bancos. Por extensión, podemos llamar así también a cualquier otra declaración sin pies ni cabeza que provenga de algún representante o grupo afín a los intereses del G-14, aunque no pertenezca propiamente a dicho burry... perdón, quiero decir lobby.

Y, ciertamente, en los últimos tiempos los voceros han estado muy activos, como cuando dijeron que los precios ya habían tocado fondo. ¡Ahhh, ja, ja, ja! Pero hombre, si esta crisis acabamos de empezarla... Hay que "disfrutarla" un poco (o un mucho) más de tiempo, mal que les pese a estos señores. Si con estas declaraciones pretenden que los potenciales compradores se abalancen sobre el inmenso stock existente, lo llevan claro...

Después de asegurar que los precios no iban a bajar más, se ponen pedigüeños con el gobierno, con barbaridades tales como que el gobierno avale los títulos de bancos y que éstos puedan salir fuera a pedir pasta, amenazando con una debacle en la economía patria si no se consigue la financiación necesaria, esto es, lograr que al insolvente de turno se le puedan prestar, como hasta hace bien poco, 300.000€ de hipoteca para que los promotores puedan seguir vendiendo todo lo que les dé la gana producir, y al precio que les dé la gana vender.

Por suerte, o porque no le queda otro remedio (los 400€ de ZP han hecho mucho daño al tan cacareado superávit), Solbes ha dicho que bastante tiene con afrontar los 10.000 millones de euros inyectados y que el sector se olvide de esos 40.000 millones que reclama al gobierno. ¡Ayyy, estos promotorcillos! Por pedir, que no quede... Pero eso sí, piden ayuda para los compradores, no para el sector. En otras palabras, que el gobierno haga lo posible por llenar los bolsillos de los compradores, que luego ya se las arreglarán ellos para hacerse con la pasta. ¡Gecartozada total!

Y a esto nos llega la Corredor dando una de cal y otra de arena. Por un lado, apoyando las palabras del ministro de Economía al subrayar que no se va a impedir artificialmente el ajuste del sector, y por otra defendiendo la vergonzosa actitud de Barreda en La Mancha, donde pretende comprar los pisos que los promotores no hayan vendido, según él, "por el bien de los mileuristas". Ya empezamos a socializar las pérdidas...

Y no son los únicos que pretenden algo parecido. Los reinos de Taifas (si alguien conoce algún beneficio aportado por el Estado de las Autonomías al ciudadano, por favor que me lo diga) van cada uno a su bola y en Cataluña pretenden comprar los pisos a precio de coste. Lo que no se sabe a ciencia cierta es cómo se va a calcular el verdadero precio de coste de un piso, con lo que al final huele a que se salvará a los promotores a base de dinero público...

Y ahora, una vez que han logrado atraer la atención de algunos gobernanteas impresentables, quieren atraer también la atención de los compradores diciendo que el precio ha bajado un 15%, a ver si así logran engañar a algún último despistado que se crea que los precios de ahora ya son una ganga.

Lo que esta gente merecería es que se investigase la corrupción a políticos, el incumplimiento de los planes urbanísticos, la construcción ilegal de miles de viviendas, la mano de obra ilegal utilizada en el sector, los pagos en 'B' y otras muchas cosas, y aplicar multas y penas de cárcel a quien lo merezca. Más control y menos prebendas.

Buenas tardes a quien las merezca :-P