18 julio 2008

¿Milagro económico español? ¡JA!

Hola de nuevo.

En el artículo de la semana pasada 'Al galope cuesta abajo' incluí un enlace a un reportaje de 'El País' que, por su interés, he creído a bien reproducir aquí de forma íntegra. Espero que los señores de 'El País' no se molesten por ello... ¡Que ustedes lo disfruten!


España es más vulnerable porque su crecimiento se basó en burbujas - La era del crédito barato no se acompañó de un cambio estructural

JOSÉ LUIS BARBERÍA 08/07/2008

España despierta bruscamente de su fantástico sueño de 14 años de crecimiento ininterrumpido, sacudida por una endiablada combinación de elementos adversos que ponen en jaque los fundamentos de su desarrollo económico. "No hay milagro español", afirma Juan Delgado, analista de la Fundación Europea Bruegel, y sí grandes burbujas: la inmobiliaria y la crediticia, que ahora explotan al unísono con la crisis de los mercados internacionales y la escalada de los precios del petróleo y las materias primas. "Hemos gastado por encima de nuestras posibilidades, sin abordar las reformas estructurales necesarias. Tenemos una dependencia excesiva de la construcción y nos faltan empresas competitivas", resume el economista.

A la octava potencial mundial hay que mirarle las entretelas -está situada más allá del puesto 33 en las listas de competitividad, tiene un déficit comercial anual del 10% de su PIB y acumula una deuda exterior bruta de dos billones de euros (dos veces el PIB nacional), además de una inflación que supera en un punto por año la de la zona euro- para comprender por qué está siendo mucho más vulnerable que el resto de las economías de su entorno.

Mientras los damnificados actuales y potenciales se tientan la ropa, viendo multiplicarse el precio de sus hipotecas y desvanecerse tantos proyectos, los economistas certifican que durante los años de vino y rosas España no ha resuelto la ecuación vital que le garantice el mantenimiento de su actual nivel de vida en la economía global. Y la gran incógnita del momento es cómo y con qué vamos a suplir esos cuatro puntos del PIB que puede acarrear la caída de la construcción, si desde el nacimiento del euro nuestro país ha perdido un 10% de competitividad respecto a los socios comunitarios.

Como el turismo difícilmente podrá dar de sí mucho más, y recuperar de la noche a la mañana la competitividad perdida es pura ilusión, el fantasma de la crisis portuguesa -seis años de crecimiento raquítico al borde de la recesión- ha empezado a asomarse entre las variantes posibles de la crisis.

El énfasis de los expertos en el recordatorio de que hay que modificar, equilibrar, el modelo de crecimiento (menos ladrillo, más industria competitiva y exportación, más tecnología, más I+D propio, más y mejor formación profesional) está acompañado del reproche por las políticas de los últimos ocho años. "No es que el último Gobierno del PP y éste del PSOE nos hayan engañado; es que ellos mismos estaban equivocados. Cometieron el error intelectual de no interpretar correctamente el significado del euro", sostiene José Luis Feito, presidente de la Comisión de Economía de la patronal CEOE. "No comprendieron que el crecimiento español era resultado del bajo interés de los créditos derivado de nuestra entrada en el euro y abrieron alegremente los portones del alto consumo y un crecimiento tan elevado como insostenible en el tiempo".

José Luis Feito cree que los Gobiernos debieron atar en corto esa dinámica, con una política fiscal rigurosa que asegurara un crecimiento menor pero más sostenible. "Es como cuando se descubre un pozo de petróleo", comenta, "puedes gastarte alegremente las rentas o guardarlas para cuando se acabe. Aquí hemos vivido en el despilfarro y la ficción y ahora sólo podemos rezar para que las cosas no vayan todo lo mal que pueden ir". Su diagnóstico de que "estamos ante una crisis profunda que no ha hecho más que empezar" se sustenta en tres factores que, a su juicio, explican que el impacto en nuestro país sea muy superior al de Alemania, Francia o Portugal.

"Tenemos el mayor nivel de endeudamiento familiar y empresarial del mundo a tipos de interés variables, la economía en la que más pesan los activos inmobiliarios -muy sensible, por tanto, a la caída del precio de las viviendas, que a su vez lastra la capacidad de solicitar créditos hipotecarios- y somos el país más dependiente en energía importadora en relación con el PIB".

Nadie duda de que la colaboración sindical es indispensable para salir del atolladero, pero estas invocaciones encuentran ahora a la defensiva al secretario general de CC.OO, José María Fidalgo. "¿Hay alguien que crea que los trabajadores hemos colaborado poco? ¿Para qué ha servido que nos desgañitáramos contra el patrón de crecimiento, los bajos salarios, los empleos precarios poco competitivos y de baja calidad? Que no se les ocurra tocarnos los fondos de reserva de la Seguridad Social, ni los del desempleo, que no aprovechen para que la factura la paguen los de siempre", indica.

Será difícil. Con moderación salarial o sin ella, la crisis apretará, sobre todo, a las familias más humildes y a esa generación joven, alegremente endeudada, que llegó a creer que el crecimiento continuo estaba en la naturaleza misma del discurrir de la vida económica. El dirigente de CC.OO comparte las críticas a las políticas fiscales de los últimos Ejecutivos. Dice que la vivienda estaría más barata si en lugar de bonificar su compra se hubiera bonificado el alquiler. "Estaba cantado lo que iba a pasar y, sin embargo, esto parecía la Arcadia. No se podía hablar de los problemas del agua y de la energía, porque plantear el trasvase o lo nuclear eran tabú, cosas de la derecha. Por lo visto, en España se puede tener gasolina y electricidad baratas y además cumplir con Kioto", ironiza. "El Gobierno hizo todo lo posible para ganar las elecciones, aunque, a veces, lo que es bueno para el corazón, es malo para el hígado", apunta, en lo que parece una velada alusión a medidas como el cheque-bebé o el reembolso de los 400 euros. "La realidad tiene muy mala leche, sobre todo cuando se desprecian sus síntomas", dice Fidalgo.

Pese a que los economistas son más duchos en explicar las crisis pasadas que en predecir las venideras, no puede decirse que nuestro país no estuviera avisado, por más que la crisis de las subprime americanas -préstamos bancarios a clientes de solvencia precaria- haya arrumbado la proyectada suave desaceleración inmobiliaria. La propia Dirección General Económica de la Comisión Europea que dirige Joaquín Almunia advirtió expresamente, hace ya tiempo, de los riesgos específicos españoles. Pero como retirar el cava en medio de la fiesta resulta poco recomendable, sobre todo a la hora electoral de hacer amigos, pocos Gobiernos llegan a adoptar este tipo de decisiones.

"Las legislaturas duran cuatro años y no hay Ejecutivo capaz de frenar la dinámica de gasto en época de vacas gordas", constata Juan Delgado. "De ahí, que nuestra fundación proponga un control supranacional europeo que inste formalmente a los Estados a adoptar medidas".

Frente a los analistas que oponían el dinamismo español a la esclerotizada maquinaria alemana, resulta que nuestros vecinos centroeuropeos están capeando el temporal mucho mejor y no puede decirse que su competitividad -actualmente, es el mayor exportador del mundo- descanse en los salarios de sus trabajadores, los más elevados del continente. Alemania ha hecho sus deberes a tiempo, exporta más de lo que importa, produce mucho más de lo que consume y además, invierte, ahorra y hasta presta dinero. "Tienen buenos sueldos, pero es que sus puestos de trabajo generan mucho más valor añadido. Llevan décadas trabajando en la alta tecnología con grandes empresas que arrastran a otras muchas, mientras que aquí la alta tecnología es una aventura", apunta el director del Instituto Vasco de Competitividad, Alejandro Ruelas-Gossi.

Es ahora, en la crisis, cuando mejor queda en suspenso aquella aseveración de que "la mejor política industrial es la que no existe". Mientras el paro aumenta día a día en la construcción y en los servicios asociados a ese sector, la industria del País Vasco busca y no halla trabajadores con una adecuada formación profesional. Obviar la necesidad de conectar la educación y la formación a la actividad industrial y tecnológica y entregarse a la cultura empresarial del pelotazo y el cortoplacismo -los beneficios de la industria son más contenidos e implican la reinversión- produce a la larga las distorsiones que estamos viviendo. "Para entrar en el G-8 hay que ser una potencia industrial y poseer bases tecnológicas y empresariales más cualificadas y consistentes", apostilla Emiliano López Atxurra, abogado y consejero de Gas Natural y de Petronor. Ninguna universidad hispana figura en la lista de las 100 mejores.

Con todo, puede que la baja competitividad española sea más un problema de cantidad y envergadura que de calidad. Según José Ramón Goikoetxea, vicepresidente del área de automoción del Grupo Mondragón, las plantas productoras de coches: Figueruelas (General Motors), Vigo (PSA) o Landaben-Pamplona (Volkswagen) tienen un nivel medio de productividad y competitividad no muy inferior a la de las alemanas.

"La diferencia está en que hay media docena de multinacionales que han desarrollado la alta tecnología de la mecatrónica avanzada. Invierten en I+D sólo dos o tres puntos porcentuales más que nosotros, pero, claro, es que estos grupos son 15 o 20 veces más grandes". Ahí está una parte del problema. El hecho de que el parque empresarial español esté formado en su 95% por pequeñas y medianas empresas explica, aunque sólo en parte, que el sector privado español invierta en I+D menos que las administraciones públicas.

"Presencia internacional, I+D aplicado al producto y dimensión suficiente son las claves de la competitividad", indica José Ramón Goikoetxea. "Un país de renta media-alta como España tiene que generar productos de valor añadido para impedir que le coman el terreno los países emergentes de mano de obra barata que ya están haciéndose con una tecnología básica", subraya. A su juicio, las reformas que predican la flexibilidad laboral cumplen un papel menor. "Son ya tópicos, que han dado lugar a malas prácticas, como el abuso de la temporalidad", señala. En la Corporación Mondragón, los contratos temporales (el 18%) tienen una duración mínima de seis meses y llevan implícita la expectativa de convertirse en fijos. Nada que ver con lo que se practica en otras latitudes. Contra lo que pensaban cuando iniciaron la política de deslocalización industrial, la apertura de fábricas en países de bajos salarios ha incrementado los empleos en el País Vasco y en el resto de España.

"Tenemos empresas competitivas en muchos sectores, pero necesitan musculatura financiera, empresarial, tecnológica. Hay que fusionar empresas, crear conglomerados", destaca Emiliano López Atxurra. "Y también salir de la endogamia, mirar al exterior, innovar, cambiar las mentalidades, pensar que hasta la más pequeña de las empresas familiares es un lugar en el camino, no el punto de llegada", apunta Alejandro Ruelas-Gossi. "El peligro está en las cosas que no sabes que no sabes. Y eso, aquí, en España, es enorme", dice este hombre viajado, mexicano de nacimiento, que cree que España debería volcarse, de nuevo, en América Latina.


Almunia ya lo advirtió

El comisario europeo responsable del área de Asuntos Económicos y Monetarios, el español Joaquín Almunia, lleva algún tiempo anunciando la actual desaceleración:
  • "El incremento de la deuda de las familias es un serio elemento de riesgo, especialmente a partir de 2008"
  • "El precio de la vivienda está sobrevalorado"
  • "El endeudamiento de los hogares nos conducirá a una situación cada vez menos sostenible" (Noviembre, 2006)
  • "La posibilidad de nuevas subidas de los precios del petróleo, la desaceleración de la economía norteamericana y las alzas de los tipos de interés frenarán la economía española"
  • "A nadie le interesa la innovación tecnológica, ni la investigación, ni la calidad del sistema educativo... Son nuestros puntos débiles" (Septiembre, 2006)
  • "España debe mejorar extraordinariamente la educación, porque es fundamental para ser más competitivos. Nos estamos quedando atrás" (Octubre, 2007)

15 julio 2008

Martinsa-Fadesa suspende pagos

¡Notición!

Una reseña para informar de que Martinsa-Fadesa, la mayor inmobiliaria de España, ha presentado concurso de acreedores. Recordemos que ha entrado de golpe en el Guinness de los récords, dado que se trata de la mayor suspensión de pagos de la historia de España. Además de las portadas y editoriales de los periódicos nacionales, los periódicos extranjeros no han pasado por alto esta noticia, y algunos como el Daily Telegraph lo ven tan negro como para decir que "España está descendiendo ahora en espiral hacia la peor crisis desde la dictadura de Franco y algunas constructoras van a ir a la ruina, tan sencillo como eso".

Por otra parte, la caída de Martinsa-Fadesa nos sirve para comprobar la calaña del inepto de la Moncloa, quien prometió a Martín un crédito ICO a cambio de no presentar suspensión de pagos antes del 9-M y así poder seguir su discurso triunfalista para aferrarse a la poltrona. No se puede ser más impresentable y más mentiroso, utilizando a Martín y ocultando a todos los españoles el verdadero estado de la economía.

¡Ay, qué lejano se ve ya el día que Fernandito 'El Vertiginoso' se hizo con Fadesa como una gran operación! Y qué machadas aquellas que dijo en su día... ¡Eso es un empresario, con dos cojones! Ahí quedan sus golpes de pecho, para la posteridad:

En 4 años cancelo la deuda

Fernando Martín, presidente de Martinsa-Fadesa, estuvo el viernes en A Coruña, donde quiso, por primera vez tras la fusión, dar una explicación en profundidad de la situación de la compañía. Dejó claro dos cosas: No hay ningún problema para pagar la deuda y esta no es muy elevada; todo lo contario, es baja.

-Cuando doy un dato no hay nadie que me lo replique. Lo tengo estudiado. Esa es mi credibilidad.

- ¿Se arrepiente de haber comprado Fadesa?

-Cuando uno hace una compra, no se entera de repente de lo que compra. Y, sí diría tres veces que sí. Volvería a comprar Fadesa. Sé que he comprado una empresa magnífica. En cambio sé que el que la tenía no hubiera podido seguir adelante con ella. ¿Cuál es el elemento sustancial del sector inmobiliario? El suelo. ¿Cuál fue la gran virtud de esta empresa? Crear grandes proyectos e internacionalizarse. Son hechos objetivos. Cada uno toma las decisiones cuando le parecen oportunas. Un señor dice yo quiero vender, y hace bien. Habrá otro que quiere comprar. Si se ponen de acuerdo, nadie tiene por qué arrepentirse. Hoy no tengo ningún planeamiento atascado. Hay que resolver los problemas, ser leal y cumplir lo que uno promete. Son elementos básicos del sector inmobiliario. En este, por suerte o por desgracia, ha habido mucha gente que ha abusado de su posición. Que estos carguen con las consecuencias. Yo me he encontrado aquí con un grave problema en el Alto del Cuco (el Tribunal Superior de justicia de Cantabria anuló una sentencia que afectaba a 400 viviendas) . Había una sentencia del día 7 de marzo y tomé posesión el día 15. Nadie me dijo que existía esa sentencia. Me reuní con todos los afectados durante cuatro horas y media. Me dijeron que lo que había hecho ya había valido la pena porque había ido allí a dar la cara ante un tema que yo no había creado.

-Esta compañía tiene problemas...

-Esta compañía no tiene ni un problema, ni uno, de pago. Teníamos una deuda de 5.700 millones de euros y en cuatro meses hemos cancelado 603. Y solo teníamos la obligación de haber pagado 420. Pero hay más. Es la compañía menos endeudada del sector. Ya no quiero volver a oír que está muy endeudada. Es mentira. Sobre sus activos, la deuda representa el 40%, mientras que en el sector el que menos tiene es el 60% . No hay ninguna posibilidad que vivienda no pague sus compromisos. Nin-gu-na. La actividad cotidiana le permite hacer frente a la deuda. Martinsa-Fadesa no tiene que vender nada. Ni va a vender. Nuestra deuda es de 5.000 millones, de los que 2.500 son deuda corporativa y el resto, de la actividad cotidiana. En cuatro años cancelo toda la deuda, incluso sin renegociar nada y sin hacer nada distinto de su propia actividad.

11 julio 2008

Al galope cuesta abajo

Saludos de nuevo, queridos lectores.

Con la periodicidad propia de la temporada de verano (es decir, muy de tarde en tarde debido al montón de cositas que salen y no dejan tiempo para perderlo escribiendo aquí, je, je) volvemos a la carga...

España se va por el desagüe. Así, sin más; y lo peor es que poco se puede hacer ya a estas alturas para remediarlo. Nos encontramos con la peor de las crisis en el peor de los momentos de coyuntura internacional. Ahora nos dirán que los factores son externos (petróleo, tipos de interés, alimentos, subprime, etc.), pero la triste realidad es que, a pesar de las mentiras que (otra vez) intenta colarnos el mentiroso compulsivo que tenemos por presidente, España está mucho peor preparada para afrontar esta crisis que otros países de nuestro entorno. Igual que también es mentira que en esta crisis no va a sufrir nadie; vamos a sufrir todos, y mucho. Al tiempo...

Y la verdad es que esto se veía venir desde hace tiempo, desde mucho antes de que este humilde servidor decidiera abrir este blog. Desde que aquel PSOE de 2004 al que tantos votamos con la esperanza de que cambiaría el modelo de crecimiento generando una minicrisis (de la que, por otra parte, muy bien podría haber culpado al gobierno saliente) decidió continuar con la inercia heredada, se veía venir que esto ya no tenía solución. Han sido cuatro años, ¡cuatro!, perdidos, tirados a la basura, generando más déficit exterior, más deuda en familias y empresas, generando debates que nadie necesitaba y obviando los problemas reales de una economía que ya mostraba graves desequilibrios. Y, en un alarde de cinismo, han intentado mantener el teatrillo hasta el final, incluso desde el BdE, a pesar de que algunos analistas ya alertaban a finales del pasado año del final del espejismo económico.

Y de esos barros tenemos estos lodos: ahora el problema, agravado y enquistado, se muestra en toda su crudeza. La crisis llama a la puerta por mucho que el mentiroso de la Moncloa lo niegue o haya evitado utilizar la dichosa palabrita en su comparecencia en el Parlamento (parece que si la crisis no se nombra vaya a desaparecer, la táctica del avestruz).

Su inepto gobierno ha presentado ya tres paquetes de medidas totalmente ineficientes (y más a estas alturas del cuento); vaticinó una inflación del 3% y vamos camino de superar el 5%; ha previsto una tasa de paro del 11% para 2009 (si esto es lo que dice, a saber cuál será la cruda realidad); se ha puesto en evidencia ante Trichet después de que en Europa nos pusieran las orejas coloradas (y Trichet le ninguneó y subió tipos, dado que el monaguillo de la Moncloa tiene peso cuasi cero en Europa); en vivienda vuelve a hacer el ridículo con las medidas a adoptar (y la Corredor, además, cae en el sexismo más ramplón marginando a los hombres, que es lo que ahora está de moda entre la progresía más demagoga). El Titanic se hunde y mientras la orquesta sigue tocando.

Pero es que, aunque las medidas fuesen correctas (cosa que no son), la situación actual no tiene marcha atrás. El euribor ha alcanzado su máximo histórico (cerró Junio al 5.361%) y la economía, más que desacelerarse, se ha congelado (y va a peor). Y eso se nota en el consumo, sobre todo de bienes duraderos: la venta de coches se ha desplomado y los fabricantes han ajustado sus previsiones por tercera vez en lo que va de año, barajando ya una caída del 20%.

La crisis es muy, pero que muy grave. La crisis que afecta a todo lo inmobiliario empeorará en los próximos meses, lo cual es muy grave teniendo en cuenta la dependencia de la economía española de este sector. Funcas (la Fundación de las Cajas de Ahorro) ya habla de recesión, y no hay quien la califica de inevitable. Solbes nos advierte de que lo peor está por llegar y la CEOE tacha la situación de gravísima, augurando 1.5 millones de parados más.

Y es que en economía no hay milagros (excelente enlace), y el desastroso modelo de crecimiento tenía que explotar por algún lado. Un país que premia a un albañil con tres mil euros de sueldo y que condena al mileurismo a quienes decidieron estudiar y formarse hasta los 25 años es un país que, siento el lenguaje, se va a tomar por culo. Ahora vienen los lamentos, y parece que todo el mundo sabía lo que iba a terminar pasando. Entonces, ¿por qué no se hizo nada para evitarlo cuando todavía se estaba a tiempo? Quizás la asombrosa incapacidad y querencia por el "cortoplacismo" de nuestros gobernantes tenga algo que ver en ello.

Ahora, y como dijo un economista, "tras el despilfarro y la ficción, sólo nos queda rezar".

Buenas noches.

09 junio 2008

Gecartozadas

Hola amigos.

Sirva esta palabra que lei hace algunos días en un foro para dar título a la entrada de hoy. Con ella se denominan las barrabasadas (1), astracanadas (2) o simplemente gilipolleces (3) que ahora los impresentables del G-14 rebuznan para evitar que se les caiga el negociete, incluyendo, pero no limitado a, las mentiras a los ciudadanos, las coacciones al gobierno y las amenazas a los bancos. Por extensión, podemos llamar así también a cualquier otra declaración sin pies ni cabeza que provenga de algún representante o grupo afín a los intereses del G-14, aunque no pertenezca propiamente a dicho burry... perdón, quiero decir lobby.

Y, ciertamente, en los últimos tiempos los voceros han estado muy activos, como cuando dijeron que los precios ya habían tocado fondo. ¡Ahhh, ja, ja, ja! Pero hombre, si esta crisis acabamos de empezarla... Hay que "disfrutarla" un poco (o un mucho) más de tiempo, mal que les pese a estos señores. Si con estas declaraciones pretenden que los potenciales compradores se abalancen sobre el inmenso stock existente, lo llevan claro...

Después de asegurar que los precios no iban a bajar más, se ponen pedigüeños con el gobierno, con barbaridades tales como que el gobierno avale los títulos de bancos y que éstos puedan salir fuera a pedir pasta, amenazando con una debacle en la economía patria si no se consigue la financiación necesaria, esto es, lograr que al insolvente de turno se le puedan prestar, como hasta hace bien poco, 300.000€ de hipoteca para que los promotores puedan seguir vendiendo todo lo que les dé la gana producir, y al precio que les dé la gana vender.

Por suerte, o porque no le queda otro remedio (los 400€ de ZP han hecho mucho daño al tan cacareado superávit), Solbes ha dicho que bastante tiene con afrontar los 10.000 millones de euros inyectados y que el sector se olvide de esos 40.000 millones que reclama al gobierno. ¡Ayyy, estos promotorcillos! Por pedir, que no quede... Pero eso sí, piden ayuda para los compradores, no para el sector. En otras palabras, que el gobierno haga lo posible por llenar los bolsillos de los compradores, que luego ya se las arreglarán ellos para hacerse con la pasta. ¡Gecartozada total!

Y a esto nos llega la Corredor dando una de cal y otra de arena. Por un lado, apoyando las palabras del ministro de Economía al subrayar que no se va a impedir artificialmente el ajuste del sector, y por otra defendiendo la vergonzosa actitud de Barreda en La Mancha, donde pretende comprar los pisos que los promotores no hayan vendido, según él, "por el bien de los mileuristas". Ya empezamos a socializar las pérdidas...

Y no son los únicos que pretenden algo parecido. Los reinos de Taifas (si alguien conoce algún beneficio aportado por el Estado de las Autonomías al ciudadano, por favor que me lo diga) van cada uno a su bola y en Cataluña pretenden comprar los pisos a precio de coste. Lo que no se sabe a ciencia cierta es cómo se va a calcular el verdadero precio de coste de un piso, con lo que al final huele a que se salvará a los promotores a base de dinero público...

Y ahora, una vez que han logrado atraer la atención de algunos gobernanteas impresentables, quieren atraer también la atención de los compradores diciendo que el precio ha bajado un 15%, a ver si así logran engañar a algún último despistado que se crea que los precios de ahora ya son una ganga.

Lo que esta gente merecería es que se investigase la corrupción a políticos, el incumplimiento de los planes urbanísticos, la construcción ilegal de miles de viviendas, la mano de obra ilegal utilizada en el sector, los pagos en 'B' y otras muchas cosas, y aplicar multas y penas de cárcel a quien lo merezca. Más control y menos prebendas.

Buenas tardes a quien las merezca :-P

23 mayo 2008

Elevado sea el Euribor

Hola amigos.

Sólo una reseña para recordar el día que el índice diario del Euribor superó la barrera del 5%. Y estamos a un paso de que la media mensual también se sitúe por encima del 5%.

PD: ¿Cómo era eso que dijo Solbes acerca del umbral de dolor? ¿Hasta qué tipo de interés dijo que los españoles podríamos pagar sin demasiados problemas?

Que ustedes lo pasen bien.

01 mayo 2008

El 'España va bien' se esfuma como un rayo

Hola amigos.

En este país de pandereta tenemos los días de bonanza contados. El motorcillo que nos movía ha reventado de puro sobreesfuerzo por exigirle más de lo conveniente, habida cuenta de su escasa tecnología. Y es que pensábamos que usando un motor de camión desvencijado podríamos seguir la estela de los mejores deportivos alemanes, igual que se nos intentó engañar diciendo que ya habíamos llegado a adelantar a los italianos. Pobrecitos de nosotros, qué ilusos...

Y ahora resulta que, después de alardear durante años de lo bien que nos iba todo, ahora empezamos a temer que quizás no todo sea tan de color de rosa como nos lo han estado pintando hasta anteayer mismo. Ya empezó Solbes hace unas semanas a dejar caer que quizás las cosas podrían empeorar algo (por eso ha seguido en el gobierno, dice). Al tiempo, los inversores extranjeros comenzaron también a tener sus recelos en la marcha de la economía patria. Como remate, los problemas en el exterior (subprime en EE.UU.) han agravado la situación de una crisis que es básicamente nuestra y sólo nuestra, por mucho que ahora se intente achacar a factores externos. Problemas muy graves como el déficit exterior, el endeudamiento, la baja productividad o la inflación han sido ocultados deliberadamente bajo la ilusión de unas cifras macro poco menos que de ciencia-ficción.

Pero es ahora cuando estas cifras macro se están viendo irremisiblemente empañadas por lo que se nos viene encima, y el propio Solbes ha tenido que admitir que revisará (a la baja, por supuesto) las predicciones de crecimiento después de la "enmienda de plana" que le ha hecho el BdE (y el FMI fue aún peor). Y es ahora cuando se proponen a bombo y platillo medidas de bajo calado como si fuesen la panacea; incluída entre ellas la vergonzosa ayuda del ICO a bancos e inmos (leer el enlace, merece la pena), medida que busca ayudar a “quienes más lo necesitan, a las inmobiliarias”. Declaración de Rodríguez Piñeiro (PSOE) que muestra toda una línea política (y también muestra que alguien miente). Es decir, ayudar con dinero público a los que estos años se han llenado los bolsillos indecentemente y que a causa de su pésima gestión ahora se ven en problemas.

Resulta que promotores y constructores quieren que su chiringo siga en plena forma. Y para ello estos pobres señores no paran de quejarse y llorar porque las ventas han caído, y no se cortan en exigir todo tipo de prebendas (liberación de suelo público, aumento de las deducciones a la compra incluso para segunda vivienda, rebajas fiscales,...) so pena de todo tipo de calamidades si el sector se hunde. La CEOE, cómo no, también se ha unido a las exigencias augurando 500.000 parados a final de año si no se toman medidas "agresivas, valientes e imaginativas": tan imaginativas como abaratar el despido (sic), o tan estrafalarias como doblar el número de beneficiarios del Inserso (¡sic, sic!).

Y es que estos promotores son tan buenos chicos que merecen todas las ayudas imaginables. Ellos, dicen, no tienen ninguna culpa de los precios de los pisos; la culpa es de los especuladores. Si no se les ayuda, no podrán pagar impuestos a Hacienda, como buenos chicos que son, y además habrá que pagar el paro. Y además, las ayudas no las piden para ellos, sino para los compradores... ¡Hay que joderse! A ver cuándo nos damos cuenta de que esta gente es el cáncer de la economía...

Pero una cosa es cierta, y es que tienen cierta razón al quejarse: el chiringo se cae, y eso no hay quien pueda discutirlo: juicios por deshaucio disparados, récord de insolvencias, aumento del impago de deudas (¿volverá el cobrador del frac?), morosidad hacia arriba (más del 1% en las cajas), con la morosidad empresarial aumentando un 48%, caída de visados a la mitad,... Y es que, tras haber estado en niveles históricamente bajos, ahora el tema de la morosidad ya empieza a preocupar. Ya lo insinuaba el BdE antes de ser corroborado el dato por su gobernador, MAFO. Parece que el Primo-optimismo (siempre hemos dicho que este hombre es un optimista) de hace unos meses ya no es tal.

Y junto con la construcción, se irá al garete gran parte de la economía: la crisis inmobiliaria va a arrastrar a promotores, administraciones públicas (el tan cacareado superávit nos va a durar dos días), banca,... Las previsiones de paro barajan cifras de entre 800.000 y 1.200.000 parados más, y afectará también a las industrias auxiliares de la construcción.

Lo más curioso de todo esto es que aún hay quien exige la construcción de vivienda protegida (nada menos que 500.000) para evitar el colapso del sector. Parece paradójico que la única solución que se les ocurre para atajar los males producidos por tanta construcción sea... ¡más construcción! Y aún pretenden engañarnos diciendo que hay un plan para recolocar a tanto parado...

Está claro que ahora toca apretarse el cinturón, y mucho. Se vaticina que el número de viviendas construídas caerá nada menos que en 500.000 unidades. Y todo esto teniendo en cuenta que los políticos están "obligados a mentir" para no generar más pánico del estrictamente necesario. Pero las cuentas son mucho peores (terrible enlace) de lo que nos intentan hacer creer. No es que yo sea un pesimista compulsivo; es simplemente que lo que se nos viene encima tras el parón de un sector que aporta más del 30% del PIB es difícil de ocultar.

Feliz Día del Trabajo. Disfrútenlo mientras aún lo mantengan (me refiero al trabajo), porque dentro de poco va a escasear. Vamos a sufrir...

26 abril 2008

Quien bebe a cuenta se emborracha el doble

Hola amigos.

Sirva este viejo proverbio turco para dar título a nuestra entradita de hoy. Y es que esto es lo que le ha pasado a una buena parte de los hipotecados de estos últimos años (y también a una buena parte del audaz empresariado ladrillil que padecemos, aunque de esos impresentables hablaremos otro día).

Andan ahora los "pepitos" (hipotecados hasta el cuello) lamentándose de su mala suerte, exigiendo que no se permita que el precio de sus pisos baje y pidiendo ayudas para poder pagar los préstamos. Estos pobres diablos han bebido a cuenta, y más de la cuenta, emborrachándose de créditos baratos y montándose su propio cuento de la lechera pensando que la fiesta no iba a acabar nunca. Sirva como ejemplo un testimonio extraído del foro de 'Idealista':

viernes 11 abril 20:41, embargado dijo

Muchos de los que nos llaman "pepitos" creíamos hace uno o dos años que era mejor pagar 800 euros de hipoteca que 800 euros de alquiler, ante las máximas de: "no hombre, tranquilo, si el precio de la vivienda nunca baja, en todo caso sube, " "alquilar es tirar el dinero" etce ect, y por eso con nuestros ridículos sueldos de 1000 pavos nos metimos hasta las trancas en un pisito mierdero con la esperanza de que algún dia fuera nuestro. Esos 800 pavos han subido a 1100 y nos vemos en la obligación de vender para que no nos embarguen a nosotros y/o a nuestros avalistas (padres, hermanos, etc) . Los que nos metimos en hipotecas de 170000 euros + escrituras solo intentamos recuperar lo que invertimos, no ganar dinero, pero me parece que vamos a tener que palmar pasta, y mucha...[1] ¿es eso ser un especulador? ¿Es eso ser un buitre? Yo no me meti con la intención de especular señores, me meti con la intención de tener mi propia casa, nada más. Hagan el favor de no insultar o calumniar a la gente que nos hemos visto atrapados en esta encerrona, que no somos promotores ni inmobiliarias ni nada de eso. Somos currantes que tuvimos mala suerte a la hora de comprar.
Los verdaderos especuladores y buitres son los que esperaban este momento para ofrecer 140000 por algo que costó 180000. Ojo, no digo que valga 180000, pero eso es lo que costó, y es lo que se debería recuperar, que no estamos hablando de coches u ordenadores, que todos sabemos que pierden valor nada mas comprarlos, estamos hablando de mucho dinero, el suficiente para desgraciar la vida a un currante honrado. ¿Que haces con esos 40000 euros de peya que te quedan? ¿Los financias a 8 años a razón de 600 euros al mes? No pueden ni deben permitir que bajen los pisos sino un montón de familias van a pasarlo muy mal, no especuladores, sino familias honradas cuyo unico objetivo ahora no es ganar dinero, sino por lo menos no perderlo

[Pegado tal cual del foro, incorrecciones incluídas]

Curiosamente, muchos de los que ahora se lamentan son los que antes se congratulaban de la estupenda compra que habían hecho, que a los seis meses ya valía 20.000€ más de lo que ellos pagaron... Pues, sintiéndolo mucho (y lo digo en serio, siento mucho que gente trabajadora y honrada se vea en este tipo de situación), sí, chavalote, no te queda otra que palmar pasta a saco. Nadie puede asegurarte que venderás un piso ni ningún otro bien por lo mismo o más de lo que costó. ¿O es que pretendes que ahora alguien tenga que pagarte 180.000€ por decreto? Y cuidado, porque mañana no se ofrecerán los 140.000 que te ofrecen hoy. Yo diría que más que mala suerte tuviste muy mala cabeza... Nadie te obligó a comprar por 180.000 algo que ni lo valía ni te podías permitir.

Todos estos insolventes de facto, mileuristas la mayoría (dicho sea con todo el respeto a los mileuristas, que no todos han tenido tan mala cabeza), poco cualificados muchos de ellos, hace tan sólo un par de años mostraban a todos sus nuevos pisos; sus viajes y cruceros "a todo lujo"; su Audi y su 4x4 nuevos; sus cámaras, consolas y teles de plasma; sus escapadas de fin de semana a casas rurales; todo ello pagado, no con el esfuerzo de su trabajo y de su ahorro, sino con el 120% de la hipoteca sobre el valor de tasación. Era milagroso ver cómo personas poco pudientes se encontraban de golpe todo eso, viviendo como si fueran ricos, sin tener que ahorrar, sin tener que privarse de nada. El "milagro económico español", o cómo hacer que la economía crezca artificialmente a base de consumo a crédito.

Ahora han pasado de ese extremo al opuesto, a pedirnos que los demás les ayudemos a pagar las letras del piso, y de paso de la tele de plasma. En este país de pandereta al final se pide, ¡se exige! (y lo mismo hasta se consigue) que los honrados y cautos ayuden a los descerebradetes que viven por encima de sus posibilidades.

Llevamos mucho tiempo diciendo que una pareja que ingresa dos mil euros no se puede comprar un piso que cuesta 200.000. La norma es: 35% de los ingresos a 15 o a lo sumo 20 años con tipos al 6%. Todo lo demás es sobreendeudarse. Es así de sencillo: quienes no hayan aplicado estos baremos son ante todo causa del problema por entrar al mercado en condiciones inasumibles, aunque muy a su pesar también hayan terminado convirtiéndose en víctimas.

Conste que no nos alegramos de que muchas personas vayan ahora a pasarlo mal, con una deuda impagable y quizás con el fantasma del paro asomando. Pero lo justo es que cada uno apechugue con su responsabilidad y con las consecuencias de sus decisiones. Y muy cierto es también que quienes tomamos una decisión diferente también hemos pagado las consecuencias en forma de desisitimiento de ciertos proyectos personales, como vivir con nuestras parejas o formar una familia. Y los que tomamos esa decisión diferente no vamos pidiendo que se nos compense por las consecuencias.

Los burbujistas estamos avisando desde hace años. Han avisado desde el Banco de España, el BCE, la OCDE, periódicos económicos internacionales, y nadie se lo ha tomado en serio. Los gobiernos sólo han pensado que les venía muy bien este crecimiento rápido, pero no querían ver que un crecimiento tan desequilibrado y basado únicamente en la construcción y el consumo "a cuenta" tenía un recorrido corto. Finalmente el recorrido se ha terminado, aunque más tarde de lo que nadie pudo imaginar en un principio (lo cual, por otra parte, agrava las consecuencias).

¿Y ahora, qué? No se ha tomado ni una sola medida para lo que se nos viene encima. El paro en la construcción aumenta brutalmente y ni la industria ni los servicios van a poder absorber a tanto obrero con nula cualificación (la obra siempre ha sido un sector refugio para la mano de obra poco cualificada). Ahora nos toca recuperarnos en una coyuntura internacional pésima, con el precio del petróleo en máximos y crisis global de crédito. No esperemos bajadas de tipos mientras la inflación en la UE está en máximos (y no digamos España, récord desde el '97); ya lo dice Trichet: los tipos son para toda la eurozona y no sólo para Irlanda o España.

Lo vamos a pasar mal por haber bebido a cuenta.

14 abril 2008

El castillo de naipes se desmorona

Hola amigos.

Ya está aquí, ya ha ocurrido. Eso que los romanos decían de cierto en sí mismo pero incierto en el cuándo ya es un hecho. Intentaron negar la mayor pero el castillo de naipes se desmorona a pasos agigantados. Ya no hay forma de ocultarlo: frenazo de la compra especulativa (nada menos que el 40% de la demanda), desplome de la compraventa, caída de beneficios de las inmos (y la mayor parte, de fuera del negocio), reducción de la construcción de viviendas en un tercio (y esto según Sacyr, interesada en que el chiringo no se caiga), caída del precio del suelo (uno de los principales activos de las inmos), fuerte restricción del crédito, comienzo de los descuentos en la compra (no, bajadas no, descuentos), pronósticos de bajadas del 20% por parte del FMI (qué más quisiera el FMI que la cosa se quedase ahí) y los propios promotores, augurios de duro aterrizaje según el FT y confirmación de bajadas del 15% ya producidas.

Y es que lo de los promotores no tiene nombre. Después de hartarse de decir que la vivienda nunca baja, ahora nos salen con que la cosa está muy mal y que su negociete va directo a la hecatombe (cómo llamar si no a una bajada desde las 760.000 viviendas construidas a las 300.000 que pronostican para este año); ahora dicen que la crisis durará tres años, y las cajitas advierten de que será más traumático de lo esperado.

Y tanto que sí... Por ahora la lista de inmobiliarias en quiebra es para echarse a temblar, una vez pasado el 9-M: Contsa (25 millones; ahora algunos que palman pasta en la inversión quieren hacerla pasar como estafa), Cosmani (350 millones), Grupo Lábaro, Grupo Sánchez (97 millones), Encoval, Ereaga (160 millones), Fbex (600 millones), Expofincas, Habitat (1.600 millones), Jale (346 millones), Marbar, Nou Temple, Nozar, Prasi (40 millones), SEOP (356 millones), y así hasta 156 declaraciones de insolvencia en el primer trimestre.

Y a esto hay que añadir las que se han salvado in extremis renegociando la deuda, como Colonial (6.400 millones, en proceso de venta), Detinsa (600 millones) o Fadesa (5.200 millones), cuyo presidente Fernando Martín (el oráculo que predijo el aumento vertiginoso de los precios en dos años), aplicando la máxima de morir matando, adujo que el sector está pelado y no puede pagar sus deudas, así que o los bancos les refinancian o aquí quiebra todo Dios.

Y es que el G-14 aplica una política de chantaje como su principal argumento para sortear la crisis: de ahí las reuniones con Chacón, la vergonzosa petición de créditos blandos al ICO (Solbes lo frenó, pero se han inventado otra fórmula), el plan ZP para ayudar a quienes han provocado todo el problema y ahora la amenaza a los bancos.

El caso es que el 60% de las inmobiliarias se encuentran al borde del abismo, y ahora es cuando estos señores, por fin, admiten que sí, que la cosa está muy mal y que quieren que el ajuste sea sudden and sharp para recuperarse cuanto antes, para reestructurarse y recuperar la confianza (pobrecitos, que los bancos no se fían del negociete y ya no les dan pasta ni les cubren el crédito tan alegremente como antes). Y para ello piden ayudita a las administraciones en forma de obra pública y VPO apelando, como ya es habitual, a su labor como soporte de la economía (chantaje rastrero en el que cae el Gobierno). ¡Joder, como si aún no estuviese claro que estamos donde estamos precisamente por culpa de la construcción (por una vez, patronal y sindicatos de acuerdo, lo que hay que ver...)!

Pero por más que se intente salvar al sector, la suerte está echada; han sido demasiados desmanes como para ahora poder salir airosos de esta. Y para ir haciendo el cuerpo, nada mejor que una buena serie de bombardeos con los titulares más truculentos; que el populacho se entere de que a partir de ahora pintan bastos:

Hala, a disfrutar del resumen. Buenas noches.

25 marzo 2008

De resfriado nada... ¡EE.UU. está con gripe!

Buenas y ya no santas noches.

Se dice que rectificar es de sabios, y parece que hoy es un día, si no de rectificación, al menos de matización... ¡Nos hemos quedado cortos!

Decíamos en el anterior artículo que EE.UU. estaba resfriado; pues bien, parece ser que no, que no es un simple resfriado, sino un gripazo de aúpa.

Los medicamentos para semejante enfermedad son los ya conocidos y aplicados (con poca fortuna, visto que hay que incrementar la dosis): bajada de tipos a saco e inyección de liquidez a espuertas. Se podría decir que el tal Bernanke está llevando a cabo eso que expuso tan gráficamente de tirar dinero desde un helicóptero... Pero lo malo es que esta cepa de gripe es desconocida; nunca se ha estado antes en esta situación y por tanto no se sabe si los "remedios" van a producir o no el efecto deseado... por no hablar de que pueden producir efectos indeseables. Como dice Badía, "lo que pasa es que nadie sabe qué pasa". Esto de inyectar dinero y bajar tipos cuando la tasa de inflación ya está por encima del tipo oficial es algo que no se conoce...

Entretanto, la OCDE revisa sus predicciones y ahora dice que EE.UU. está al borde de la recesión, al igual que el viejo lobo Greenspan, que asegura que esta es la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial. Claro que siempre quedan optimistas, aunque su optimismo pierde fuelle cuando se refiere a las acciones emprendidas por la FED como "a situaciones desesperadas, medidas desesperadas" (sic).

Pero la desconfianza que se siente en los mercados no tiene parangón. Los problemas de liquidez llegan al punto de que, por primera vez, el Estado italiano no logró colocar una emisión de letras, tal es la desconfianza en los mercados. Algunas entidades celebran cubrir emisiones de 50 millones cuando hace un año emitían y colocaban sin problemas obligaciones por 10 veces esa cifra. Descorazonador...

Y para mejorar el clima de desconfianza no ayudan las noticias que últimamente han llegado referidas al estado de las cuentas de algunos bancos de inversión americanos, incluídos algunos de los grandes como Bear Stearns, que ha tenido que pedir socorro y ha sido comprada por cuatro duros con el consecuente desplome en bolsa.

Todos esperan que la confianza, pendiente de un hilo a día de hoy, vuelva a los mercados. Algunos opinan que el cambio de rumbo en los resultados de los bancos americanos puede ser una buena señal de que el final de la crisis está cerca y de que se abrirá una nueva etapa de crecimiento. Lo contrario sería desastroso. O sea, "wishful thinking", esperar o desear que ocurra el mejor de los escenarios posibles.

Pero la dura realidad, más allá de las inyecciones de dinero y las bajadas de tipos, más allá de que sus bancos logren sacudirse toda la caca que les ha caído encima con las hipotecas basura, más allá de la recuperación de la confianza en los mercados, es que la economía estadounidense tiene sobre sí la pesada losa de una deuda impagable y una divisa que está bajo mínimos en la confianza que ofrece en los mercados mundiales. La guerra de Irak ha costado hasta ahora, según ciertos cálculos, unos 3 billones de dólares (con B de burro o de Bush, que NO son lo mismo; que los burros perdonen a quienes piensen que sí).

Aunque más allá del coste económico, que pagaremos todos, sin duda el coste más alto de la guerra es el que han pagado y aún siguen pagando los iraquíes. Este enlace merece la pena ser leído.

Buenas noches.

09 marzo 2008

EE.UU. se resfría

Hola de nuevo.

Está claro que cuando la primera economía mundial se resfría, el mundo entero se constipa. Lo que allí ocurre nos afecta a todos, especialmente en lo que a crisis hipotecaria y préstamos se refiere por cuanto afecta a nuestro mercado inmobiliario, que es lo que nos interesa en este blog.

Por ello, hoy vamos a fijarnos en USA. A aquel lado del charco parecen estar pasando las de Caín en cuanto a las hipotecas y mercado inmobiliario. La cosa empezó a ponerse fea hace ya más de un año, cuando el precio de la vivienda empezó a bajar bruscamente para llegar en fechas recientes al mayor descenso de los últimos 20 años. A día de hoy, muchos propietarios se enfrentan a la 'negative equity', es decir, a que el valor de sus casas es menor que la hipoteca que han de pagar por ellas.

El fiasco de las hipotecas basura o crisis de las subprime (aquí una buena explicación del origen del fiasco) ha terminado de dar la puntilla, no sólo al mercado inmobiliario, sino a toda la economía en general, salpicando a todo tipo de entidades de crédito tanto en EE.UU. (Bear Stearns, Countrywide) como en Europa (Crédit Agricole, Northern Rock) y por supuesto en España, aunque hasta hace poco se afanaban en negarlo. El caso ha llegado hasta el punto de hacer que el país entre en recesión, algo que ya se comentaba hace meses y que el gobierno Bush se ha negado a admitir hasta hace bien poco, cuando han admitido que la situación es "difícil".

Como ejemplo un tanto esperpéntico de hasta qué punto llegaron las entidades en dar crédito a insolventes, se ha llegado a dar el caso de que el Ayuntamiento de Cleveland ha demandado a la banca de EE.UU. por dar dichos créditos. No deja de tener cierto grado de veracidad esa frase que, con cierta ironía, dice que los negros pobres de Cleveland han de ser muy poderosos para hacer tambalearse la economía mundial simplemente por dejar de pagar sus deudas...

Pero lo cierto es que en EE.UU. los embargos hipotecarios han aumentado nada menos que un 75% en 2007. Y para arreglar semejante desaguisado, las propuestas para rescatar a los morosos no son menos esperpénticas: congelación de los tipos de interés variable en los préstamos o condonación de deudas para evitar ejecuciones de hipotecas. Es decir, "castigar" a una mayoría de ciudadanos para ayudar a quienes no fueron lo suficientemente responsables a la hora de tomar sus decisiones de gasto. Y, por otra parte, "meter la mano" para ayudar a entidades de crédito privadas que fueron demasiado alegres a la hora de prestar dinero a insolventes. Y esto, en el país que defiende a capa y espada la economía de libre mercado con mínima intervención. Vivir para ver...

Y a esto, el multimillonario Warren Buffet se alió con Bush para intentar frenar la crisis de crédito y el número de embargos, poniendo sobre la mesa una oferta de 800.000 millones de dólares que retiró poco después, él sabrá por qué...

Y lo peor de todo esto para nosotros es la comparación de cifras entre Estados Unidos y España que leí en un foro:

  • En EE.UU. viven cerca de 300 millones de personas y se construyen unas 1.200.000 casas al año. En España se construyen casi 2/3 para menos de 1/6 de población
  • En EE.UU. poco más de 1/3 de las hipotecas son a tipo variable, mientras que aquí son más del 95%
  • El peso de la construcción en el PIB ronda el 7% por el 18% de España
  • Una buena casa en la playa a las afueras de Miami o Los Angeles cuesta menos que un apartamento a 1 km del mar en cualquier poblacho levantino
  • Un americano que pida 4 veces su bruto anual para comprarse una casa es un subprime; aquí es un privilegiado (lo normal es 8-10 veces el salario)
Y como corolario del comentario:

La similitud entre su evolución y la nuestra será parecida a la que hay entre una castaña en patinete y un accidente de avión.

Buenas noches, y buena suerte; después de los resultados de las elecciones, la vamos a necesitar. :-P

04 febrero 2008

El chiringo se tambalea


Buenas tardes, amiguitos.

El chiringo se tambalea. Eso ya no lo duda nadie. Y los primeros en verse afectados son los que están directamente liados en el negocio: las inmobiliarias le están viendo las orejas al lobo desde ya, y lo peor es que no parece que estén en situación de hacerle frente a pesar de la gran etapa de vacas gordas (para promotoras y constructoras) que hemos vivido estos años.

Y es que a pesar de que las inmos han intentado pasar las navidades intentando aplicar el dicho "al mal tiempo buena cara", la verdad es que al final de 2007 el sector ha visto cómo el batacazo les ha venido encima de repente.

Y así, en pocas semanas hemos pasado, día sí y día también, a desayunar con noticias, una detrás de otra, que dejan ver lo que se avecina en el sector.

El desplome en bolsa de las cotizadas, una auténtica sangría, ha volatilizado más de 10500 millones de euros en pocas jornadas. Las gráficas de algunas de estas empresas dan vértigo...

La deuda que manejan algunas de estas empresas son dignas de entrar en el Guinness de los récords, a lo que se une la depreciación del valor de sus activos (suelo comprado caro que ahora está perdiendo su valor, o viviendas que no se venden a los precios imaginados) y el cierre del grifo del crédito tras el susto de las 'subprime'.

Es lo que pasa cuando se juega a ser un gran empresario, que los planes se hacen mal y luego las cosas salen torcidas; porque es muy fácil ganar pasta cuando el mercado es favorable, pero hay que dejarse de euforias y hacer las cosas con la cabeza. De esa forma, a los nuevos ricos del ladrillo no se las hubieran dado todas en el mismo carrillo vendiéndoles humo a precio de oro y dejándoles una deuda que nada menos que 30.000 millones de euros (ahí es nada).

Pero la palma se la lleva Colonial, donde su presidente se pensó que era el rey del mambo y se lanzó a la compra compulsiva de todo lo que se le ponía por delante. Resultado: caída del presidente debido a los problemas financieros que arrastra la compañía (el propio 'presi' admitía el error que supusieron algunas operaciones), venta con pérdidas de las compañías que habían sido compradas a crédito (FCC, SFL) para intentar reducir deuda, y por supuesto un desplome brutal en bolsa.

Pero por supuesto que Colonial no es la única. Hábitat, después de comprar la división inmobiliaria de Ferrovial, está al borde del proceso concursal (suspensión de pagos, para que nos entendamos) por no poder hacer frente a los créditos necesarios para la compra. Y Fadesa renegocia una deuda de 2.500 millones para evitar que la crisis se la lleve también por delante.

Pero la crisis no sólo afecta a las grandes manos; también afecta a pie de calle, donde se estima que el 25% de las franquicias de inmobiliarias han desaparecido debido a la crisis del sector. Y para muestra un botón: las confesiones de un agente inmobiliario. Pavor da...

Ante la crisis, unos aún se muestran optimistas (claro, que a Acciona las cosas no le van tan mal) y esperan que el temporal sea pasajero mientras que otros (léase G-14) intentan echar balones fuera culpando a todo y a todos de los males que aquejan a su sector, pero sin mirarse su propio ombligo. Como se dice en este demoledor enlace, ocultar más que explicar. Y otros intentan lavar su imagen, como Astroc, que incluso cambia de nombre para evitar cualquier molesto recuerdo hacia la defenestrada compañía.

Pero el problema no se soluciona por mostrarse optimistas, por culpar a unos u otros o por cambiar de nombre. El problema REAL es que el sector no da más de sí; el crédito ha desaparecido tanto para las inmos como para los particulares (bendita subprime), y al no prestar ya no hay quien compre a los precios actuales. A eso se une la bajada de la confianza de los consumidores, con lo que se lo piensan más a la hora de gastar, y no digamos ya en los grandes gastos como comprar una vivienda.

Y ahora va el impresentable e inepto ZP y pide "patriotismo" a quienes crean alarmismo. Él, el más antipatriota de todos los presidentes habidos y por haber, pide, no patriotismo, sino silencio para que al ciudadano no le dé por dudar si realmente la economía va tan bien como él, mentiroso compulsivo, nos dice que va; pide silencio para que el chiringo no se desmonte antes de las elecciones.

Y en otro de sus desmanes, e incurriendo en la mayor de las contradicciones, decide que el ICO inyecte liquidez a las inmobiliarias para evitar su quiebra; es decir, financiará con dinero público, el dinero de todos, las pérdidas de los magnates del ladrillo cuando la banca no les quiere prestar ni un céntimo. ¿No va todo tan bien? Entonces, ¿a qué viene tener que inyectar crédito al sector? Un sector, por otra parte, absolutamente hipertrofiado y que ha arrastrado a la crisis a todo el país.

Está claro que él ya sabe la que se avecina, aunque no nos lo quiera contar: cuando todas esas empresas se vayan al garete (que se irán, por mucho crédito que les den desde el ICO) nuestro minúsculo sector industrial va a ser incapaz de absorber las ingentes cantidades de trabajadores de la construcción que van a quedar en paro, como ya se está viendo.

Y es ahora que pintan bastos cuando los constructores ven las bondades de la VPO, que ven como tabla de salvación para mantener su chiringo y encima imponen sus condiciones de costes, superficie o número de viviendas. Es curioso que la solución a un problema causado por construir el doble de lo necesario pase por seguir construyendo. Y el gobierno, a callar y a tragar para que el chiringo no se desmorone, y encima nos lo intentan vender como algo bueno para los ciudadanos, cuando lo que hace falta es una purga (dolorosa, nadie lo niega, pero necesaria). Paradójico...

Bien, se va a seguir construyendo aunque sobren pisos a punta de pala, pero los mismos constructores reconocen que se va a pasar a construir la mitad que hasta ahora. ¿Y qué ocurrirá con todos los trabajadores que van a ir al paro? Pues que no va a haber forma de recolocarlos, por mucho que el impresentable Caldera nos quiera convencer de lo contrario. Y lo peor es cerrar los ojos a la realidad, porque entonces se es incapaz de aportar soluciones a los problemas. ¿Mentiroso o ignorante, qué es peor?

¿Y con el inmenso stock ya construido y sin vender, qué hacemos? Las inmos tienen que hacer caja para poder pagar deudas, así que qué mejor solución que utilizar la inútil SPA para poner en alquiler las viviendas que no se han vendido. En esas conversaciones están ahora el Ministerio de Vivienda y el G-14. Todo sea por salvar el culo de los constructores. Esperemos que al menos esta idea, que sí parece positiva, la desarrollen bien, aunque no sé por qué no me fío demasiado...

Hasta la próxima.

22 diciembre 2007

Crisis? What crisis?

Hola de nuevo.

En estos entrañables días me llena de orgullo y satisfacción... ¡ah, no, que eso es para otro discurso!

Bueno, tras este desastroso intento de dar un toque de humor, vayamos a lo que interesa :-)

Ya es verdad; ya llegó; ya es cierto. Hemos entrado de lleno en un periodo de turbulencias en el mercado inmobiliario que, además, afectará a toda la economía. La crisis subprime sigue vivita y coleando, y nadie sabe a ciencia cierta ni las consecuencias que tendrá ni quién está realmente pillado en ella, aunque las entidades españolas ya empiezan a reconocer que el impacto será mayor de lo esperado. No sé por qué, pero no me sorprende...

Hasta tal punto llega la desconfianza que hace unas semanas el mercado de cédulas hipotecarias tuvo que cerrar por primera vez en su historia debido a la total falta de demanda. Detrás de todo esto está el temor a que las pérdidas de las entidades hipotecarias sea mayor de lo que se está reconociendo hasta el momento.

La laxitud con que las entidades de crédito USA han prestado dinero ha llevado a una crisis de confianza en la que los bancos no se fían los unos de los otros. La cotización bursátil de algunos bancos USA ha caído en picado y la rentabilidad de los bonos (impresionante enlace) emitidos ha llegado incluso al 15% en un intento desesperado por captar capital. El riesgo hay que pagarlo... Lo que se espera por aquellos lares, según Harry Schultz, es algo parecido al apocalipsis.

Para intentar capear el temporal, el Gobierno USA ha llegado a un acuerdo (¿imposición?) con las entidades hipotecarias para congelar las cuotas durante cinco años, aliviando así la presión sobre los endeudados y que el ya altísimo ratio de morosidad no siga aumentando, lo que llevaría a la quiebra a las entidades más expuestas a las hipotecas basura.

Al otro lado del charco, en Gran Bretaña, las autoridades estudian nacionalizar el Northern Rock; Bruselas, pese a ser muy reacia a las ayudas estatales a empresas, ha dado el visto bueno. Algo grave tiene que estar pasando para ello.

Estas medidas han sido muy criticadas por resultar contrarias al libre mercado. Resulta curioso cómo dos de los países que más defienden el libre mercado se afanan ahora en sacar a flote a empresas privadas que quisieron ganar pasta gansa a toda costa. Ahora, con la disculpa de ayudar a los ciudadanos y salvar el propio sistema económico, ambos gobiernos se apresuran a intervenir, con lo que serán los contribuyentes los que terminen pagando todos estos desmanes. Lo expresa muy bien Martín Seco: "Eso es lo malo del neoliberalismo, que propugna la libertad absoluta pero se esconde inmediatamente en las faldas de papá Estado cuando aparecen los agujeros. Privatiza los beneficios y socializa las pérdidas".

Continuando el relato de las acciones institucionales, el BCE sigue inyectando dinero a espuertas con tal de evitar la temida crisis de liquidez. Ya avisó en el pasado de que las inyecciones se seguirían produciendo, y hace unos días inyectó nada menos que 348.607 millones de euros, el doble de lo esperado, mientras lleva ya seis meses sin subir los tipos de interés a pesar de los riesgos de inflación que el propio BCE ve en el horizonte. En fin, que dicen una cosa y luego hacen otra; el miedo les ronda. Y mientras unos tachan al BCE de cicatero, otros opinamos que los bancos centrales sufren eyaculación precoz.

Pero no hace falta irse allende nuestras fronteras para encontrar problemas. Aquí, en casita, también tenemos lo nuestro, que no es poco. El FMI sigue alertando de que España está muy expuesta a la crisis financiera, y que nuestro 'boom' inmobiliario nos hace más vulnerables.

El BDE también está muy activo con sus previsiones y alertas, y se preocupa especialmente por el gran endeudamiento de empresas (especialmente las relacionadas con lo inmobiliario) y la gran exposición a la crisis (ya nadie oculta esta palabra) de nada menos que un millón de familias debido a su alto endeudamiento.

Mientras, el déficit por cuenta corriente sigue aumentando a tasas cercanas al 20%, mientras que los activos del BDE se redujeron en un 74% y las reservas en nada menos que un 95%. Para colmo, el paro aumentó en Noviembre más que en los últimos 4 años y tiene visos de seguir aumentando durante los dos próximos años; y lo mismo opina el BBVA, que augura un aumento de 250.000 parados en la construcción (no sé por qué, pero no me sorprende) debido a la desaceleración inmobiliaria.

El BBVA, además, se ha unido al grupo de los pesimistas en cuanto a la evolución del mercado de la vivienda y augura un descenso de precio para 2009. Pero no es el único que recela del mercado inmobiliario: Aguirre Newman prevé caídas del 70% en la venta de viviendas y sin esperar a 2009: lo ha pronosticado para el año en curso, 2007; no tan pesimistas han sido los registradores, que han cifrado la caída en "sólo" un 13%., mientras que el número de visados cayó un 22%.

Y es que el mercado está definitivamente de capa caída. La sensación es de que ni se compra ni se vende nada; el tiempo para vender un piso aumenta cada día; las noticias de caídas de precio empiezan a ser continuas; las tasadoras andan con la mosca detrás de la oreja, dado que su suerte está directamente vinculada al chiringo de la construcción y no le están viendo mucha salida al asunto. Y la banca no se juega menos: si el mercado se resquebraja pueden tener muchos problemas (y lo dice Primo, que ya hemos comentado varias veces que es un optimista).

Y todo esto a pesar de que el crédito hipotecario se va desacelerando poco a poco, lo que no significa que baje, sino todo lo contrario; ya hemos llegado a una deuda hipotecaria igual al PIB. Lo que no se desacelera sino que sube como la espuma es la reunificación de deudas, que ha aumentado un 30%. Se ve que la soga empieza a ahogar a unos cuantos.

El panorama es desalentador para las inmobiliarias. A la debacle de Astroc, que pierde 153 millones de euros, se ha unido ahora el drama de Habitat debido a las deudas. En total, la deuda de las inmobiliarias ha crecido nada menos que 100.000 millones de euros en los últimos 12 meses. Así, no es de extrañar que hayan montado el G-14; o que ahora intenten fusionarse y vender activos a cualquier precio para afrontar las deudas; unos activos que, por cierto, han perdido un 10% de su valor (y contando) debido a la restricción de crédito, incremento de tipos, etc.

Y todavía hay quien opina que todo esto no es más que la consecuencia del pesimismo de los periodistas. Así se expresó el presidente de Sacyr, para el que, según parece, las noticias acerca del mercado inmobiliario deberían ser censuradas para no provocar alarma social; cuanto más ignorante se mantenga al populacho, mejor. Y además no se le cayeron los anillos al pedir que no se cierre el grifo del ahorro europeo que financia los créditos en España.

Afortunadamente las noticias empiezan a estar ahí para hacer ver que la crisis ya está aquí y que, como dice S. McCoy en un impresionante enlace, el crunch inmobiliario es inevitable.

Felices fiestas a todos.


6381. A este lado del monitor seguimos siendo igual de pobres... :-P

17 noviembre 2007

Las verdades del G-14

Hola, queridos lectores.

En el pasado artículo presentamos un poco de pasada al nuevo lobby español del ladrillo, el autodenominado "Grupo de Inmobiliarias por la Excelencia" (sic), que engloba a las principales empresas del sector, a saber: Colonial, Chamartín, Fadesa, Metrovacesa, Nozar, Rayet, Realia, Restaura, Reyal Urbis, Vallehermoso, Renta Corporación, Hercesa y Parquesol.

Resulta que no son 14, sino 13, y me imagino que habrán usado el 14 para, quizás (como nuestro campeonísimo Ángel Nieto), evitar el "mal fario" del 12+1. Y digo yo que si empiezan así, intentando evitar conjuros y supersticiones, lo siguiente será ponerle un par de velas a San Judas Tadeo, patrón de los imposibles, para que les ayude en su imposible misión de salvar su chiringo...

Como ya comentamos en el anterior artículo, el evento de su presentación en sociedad fue un cúmulo de despropósitos en el que aprovecharon para "meter el miedo en el cuerpo" al Gobierno anunciando todo tipo de calamidades si su chiringo se va al garete; y puede que no les falte razón, la verdad...

Pero el momento más esperpéntico del evento fue aquél en el que el presidente del lobby, Fernando Martín, auguró una vertiginosa subida del precio de la vivienda en dos años, quizás para meter el miedo en el cuerpo también a los pobres ignorantes financieros que estén pensando en comprar un piso y aún crean que si no lo hacen ya al final les saldrá más caro.

La pura realidad es que quienes están cagadillos de miedo son ellos, que saben que la vaca ha sido tan exprimida que ya no da más leche, y se dedican entonces a intentar contrarrestar con noticias favorables (favorables a sus intereses, claro) toda la cantidad de noticias que los medios de comunicación están empezando, mal que bien, a mostrar acerca de la cruda realidad del mercado: caída en las ventas de vivienda, comienzo de las bajadas del precio, aumento de la morosidad, insostenibilidad de balance de las inmos (muy buen enlace), desaceleración económica, etc.

Porque resulta que los malos de la película son quienes asustan a los compradores al ofrecer estas noticias tan desesperanzadoras... El problema no es la malísima calidad de la construcción, o la imposibilidad de pagar las barbaridades que se piden por un pisucho; no, la culpa es del mensajero, así que ellos se dedican a unirse para contrarrestar estas noticias y ofrecernos su verdad, al tiempo que tienen la desfachatez de instar a los ciudadanos a "perder el miedo" (literalmente) a comprar un piso.

Pero la verdad, la pura realidad, es que el chiringo se les cae (impresionante enlace que recomiendo leer encarecidamente), que las verdaderas razones para intentar engañar a los ciudadanos son su puro beneficio y que la petición a las administraciones de la agilización de los trámites de recalificación (presentada poco menos que como causa humanitaria para proveer de vivienda a todo aquel que la necesite) no es más que el resultado de la acuciante necesidad de dar salida a la inmensa bolsa de suelo de la que es propietario, para así poder hacer caja y pagar las deudas astronómicas que arrastran sus empresas.

¿Y para esto se constituye el lobby del G-14? ¿Para intentar proyectar noticias positivas y así intentar salvarse de la quema en la medida de lo posible? ¿Para lograr que el chiringo les aguante unos meses más? Nuestro admirado 'Pisitófilos Creditófagos' (nunca un nick fue más acertado) nos ofrece una visión diferente:

Evidentemente, no se sindican para hacer campañas antiprofecías apocalípticas, aunque lo parezca. Para eso no se sindica la gente; se pagan los estudios y a los periodistas y ya está, como ASPRIMA viene haciendo estos años maravillosamente bien.

No. El problema está, precisamente, en que se dan cuenta de que ya no hay nada que hacer, que la crisis está encima y que hay que cerrar filas apoyándose mutuamente.

Pero lo que a nosotros nos importa del G-14 y así debemos dar testimonio siempre que salga el tema, es que es la prueba de que son unos ineptos que, después de un ciclo brillante de ganancias, en vez de tener las arcas llenas y reinvertir en cosas que interesen al país, se encuentran "dentro", con el agua al cuello, a pesar de las advertencias que les han hecho desde todas las instancias, con el Banco de España a la cabeza.

El G-14 es la prueba de que son unos membrillos.

Esta es la "verdad verdadera" del G-14.

Buenas noches.