09 junio 2008

Gecartozadas

Hola amigos.

Sirva esta palabra que lei hace algunos días en un foro para dar título a la entrada de hoy. Con ella se denominan las barrabasadas (1), astracanadas (2) o simplemente gilipolleces (3) que ahora los impresentables del G-14 rebuznan para evitar que se les caiga el negociete, incluyendo, pero no limitado a, las mentiras a los ciudadanos, las coacciones al gobierno y las amenazas a los bancos. Por extensión, podemos llamar así también a cualquier otra declaración sin pies ni cabeza que provenga de algún representante o grupo afín a los intereses del G-14, aunque no pertenezca propiamente a dicho burry... perdón, quiero decir lobby.

Y, ciertamente, en los últimos tiempos los voceros han estado muy activos, como cuando dijeron que los precios ya habían tocado fondo. ¡Ahhh, ja, ja, ja! Pero hombre, si esta crisis acabamos de empezarla... Hay que "disfrutarla" un poco (o un mucho) más de tiempo, mal que les pese a estos señores. Si con estas declaraciones pretenden que los potenciales compradores se abalancen sobre el inmenso stock existente, lo llevan claro...

Después de asegurar que los precios no iban a bajar más, se ponen pedigüeños con el gobierno, con barbaridades tales como que el gobierno avale los títulos de bancos y que éstos puedan salir fuera a pedir pasta, amenazando con una debacle en la economía patria si no se consigue la financiación necesaria, esto es, lograr que al insolvente de turno se le puedan prestar, como hasta hace bien poco, 300.000€ de hipoteca para que los promotores puedan seguir vendiendo todo lo que les dé la gana producir, y al precio que les dé la gana vender.

Por suerte, o porque no le queda otro remedio (los 400€ de ZP han hecho mucho daño al tan cacareado superávit), Solbes ha dicho que bastante tiene con afrontar los 10.000 millones de euros inyectados y que el sector se olvide de esos 40.000 millones que reclama al gobierno. ¡Ayyy, estos promotorcillos! Por pedir, que no quede... Pero eso sí, piden ayuda para los compradores, no para el sector. En otras palabras, que el gobierno haga lo posible por llenar los bolsillos de los compradores, que luego ya se las arreglarán ellos para hacerse con la pasta. ¡Gecartozada total!

Y a esto nos llega la Corredor dando una de cal y otra de arena. Por un lado, apoyando las palabras del ministro de Economía al subrayar que no se va a impedir artificialmente el ajuste del sector, y por otra defendiendo la vergonzosa actitud de Barreda en La Mancha, donde pretende comprar los pisos que los promotores no hayan vendido, según él, "por el bien de los mileuristas". Ya empezamos a socializar las pérdidas...

Y no son los únicos que pretenden algo parecido. Los reinos de Taifas (si alguien conoce algún beneficio aportado por el Estado de las Autonomías al ciudadano, por favor que me lo diga) van cada uno a su bola y en Cataluña pretenden comprar los pisos a precio de coste. Lo que no se sabe a ciencia cierta es cómo se va a calcular el verdadero precio de coste de un piso, con lo que al final huele a que se salvará a los promotores a base de dinero público...

Y ahora, una vez que han logrado atraer la atención de algunos gobernanteas impresentables, quieren atraer también la atención de los compradores diciendo que el precio ha bajado un 15%, a ver si así logran engañar a algún último despistado que se crea que los precios de ahora ya son una ganga.

Lo que esta gente merecería es que se investigase la corrupción a políticos, el incumplimiento de los planes urbanísticos, la construcción ilegal de miles de viviendas, la mano de obra ilegal utilizada en el sector, los pagos en 'B' y otras muchas cosas, y aplicar multas y penas de cárcel a quien lo merezca. Más control y menos prebendas.

Buenas tardes a quien las merezca :-P

23 mayo 2008

Elevado sea el Euribor

Hola amigos.

Sólo una reseña para recordar el día que el índice diario del Euribor superó la barrera del 5%. Y estamos a un paso de que la media mensual también se sitúe por encima del 5%.

PD: ¿Cómo era eso que dijo Solbes acerca del umbral de dolor? ¿Hasta qué tipo de interés dijo que los españoles podríamos pagar sin demasiados problemas?

Que ustedes lo pasen bien.

01 mayo 2008

El 'España va bien' se esfuma como un rayo

Hola amigos.

En este país de pandereta tenemos los días de bonanza contados. El motorcillo que nos movía ha reventado de puro sobreesfuerzo por exigirle más de lo conveniente, habida cuenta de su escasa tecnología. Y es que pensábamos que usando un motor de camión desvencijado podríamos seguir la estela de los mejores deportivos alemanes, igual que se nos intentó engañar diciendo que ya habíamos llegado a adelantar a los italianos. Pobrecitos de nosotros, qué ilusos...

Y ahora resulta que, después de alardear durante años de lo bien que nos iba todo, ahora empezamos a temer que quizás no todo sea tan de color de rosa como nos lo han estado pintando hasta anteayer mismo. Ya empezó Solbes hace unas semanas a dejar caer que quizás las cosas podrían empeorar algo (por eso ha seguido en el gobierno, dice). Al tiempo, los inversores extranjeros comenzaron también a tener sus recelos en la marcha de la economía patria. Como remate, los problemas en el exterior (subprime en EE.UU.) han agravado la situación de una crisis que es básicamente nuestra y sólo nuestra, por mucho que ahora se intente achacar a factores externos. Problemas muy graves como el déficit exterior, el endeudamiento, la baja productividad o la inflación han sido ocultados deliberadamente bajo la ilusión de unas cifras macro poco menos que de ciencia-ficción.

Pero es ahora cuando estas cifras macro se están viendo irremisiblemente empañadas por lo que se nos viene encima, y el propio Solbes ha tenido que admitir que revisará (a la baja, por supuesto) las predicciones de crecimiento después de la "enmienda de plana" que le ha hecho el BdE (y el FMI fue aún peor). Y es ahora cuando se proponen a bombo y platillo medidas de bajo calado como si fuesen la panacea; incluída entre ellas la vergonzosa ayuda del ICO a bancos e inmos (leer el enlace, merece la pena), medida que busca ayudar a “quienes más lo necesitan, a las inmobiliarias”. Declaración de Rodríguez Piñeiro (PSOE) que muestra toda una línea política (y también muestra que alguien miente). Es decir, ayudar con dinero público a los que estos años se han llenado los bolsillos indecentemente y que a causa de su pésima gestión ahora se ven en problemas.

Resulta que promotores y constructores quieren que su chiringo siga en plena forma. Y para ello estos pobres señores no paran de quejarse y llorar porque las ventas han caído, y no se cortan en exigir todo tipo de prebendas (liberación de suelo público, aumento de las deducciones a la compra incluso para segunda vivienda, rebajas fiscales,...) so pena de todo tipo de calamidades si el sector se hunde. La CEOE, cómo no, también se ha unido a las exigencias augurando 500.000 parados a final de año si no se toman medidas "agresivas, valientes e imaginativas": tan imaginativas como abaratar el despido (sic), o tan estrafalarias como doblar el número de beneficiarios del Inserso (¡sic, sic!).

Y es que estos promotores son tan buenos chicos que merecen todas las ayudas imaginables. Ellos, dicen, no tienen ninguna culpa de los precios de los pisos; la culpa es de los especuladores. Si no se les ayuda, no podrán pagar impuestos a Hacienda, como buenos chicos que son, y además habrá que pagar el paro. Y además, las ayudas no las piden para ellos, sino para los compradores... ¡Hay que joderse! A ver cuándo nos damos cuenta de que esta gente es el cáncer de la economía...

Pero una cosa es cierta, y es que tienen cierta razón al quejarse: el chiringo se cae, y eso no hay quien pueda discutirlo: juicios por deshaucio disparados, récord de insolvencias, aumento del impago de deudas (¿volverá el cobrador del frac?), morosidad hacia arriba (más del 1% en las cajas), con la morosidad empresarial aumentando un 48%, caída de visados a la mitad,... Y es que, tras haber estado en niveles históricamente bajos, ahora el tema de la morosidad ya empieza a preocupar. Ya lo insinuaba el BdE antes de ser corroborado el dato por su gobernador, MAFO. Parece que el Primo-optimismo (siempre hemos dicho que este hombre es un optimista) de hace unos meses ya no es tal.

Y junto con la construcción, se irá al garete gran parte de la economía: la crisis inmobiliaria va a arrastrar a promotores, administraciones públicas (el tan cacareado superávit nos va a durar dos días), banca,... Las previsiones de paro barajan cifras de entre 800.000 y 1.200.000 parados más, y afectará también a las industrias auxiliares de la construcción.

Lo más curioso de todo esto es que aún hay quien exige la construcción de vivienda protegida (nada menos que 500.000) para evitar el colapso del sector. Parece paradójico que la única solución que se les ocurre para atajar los males producidos por tanta construcción sea... ¡más construcción! Y aún pretenden engañarnos diciendo que hay un plan para recolocar a tanto parado...

Está claro que ahora toca apretarse el cinturón, y mucho. Se vaticina que el número de viviendas construídas caerá nada menos que en 500.000 unidades. Y todo esto teniendo en cuenta que los políticos están "obligados a mentir" para no generar más pánico del estrictamente necesario. Pero las cuentas son mucho peores (terrible enlace) de lo que nos intentan hacer creer. No es que yo sea un pesimista compulsivo; es simplemente que lo que se nos viene encima tras el parón de un sector que aporta más del 30% del PIB es difícil de ocultar.

Feliz Día del Trabajo. Disfrútenlo mientras aún lo mantengan (me refiero al trabajo), porque dentro de poco va a escasear. Vamos a sufrir...

26 abril 2008

Quien bebe a cuenta se emborracha el doble

Hola amigos.

Sirva este viejo proverbio turco para dar título a nuestra entradita de hoy. Y es que esto es lo que le ha pasado a una buena parte de los hipotecados de estos últimos años (y también a una buena parte del audaz empresariado ladrillil que padecemos, aunque de esos impresentables hablaremos otro día).

Andan ahora los "pepitos" (hipotecados hasta el cuello) lamentándose de su mala suerte, exigiendo que no se permita que el precio de sus pisos baje y pidiendo ayudas para poder pagar los préstamos. Estos pobres diablos han bebido a cuenta, y más de la cuenta, emborrachándose de créditos baratos y montándose su propio cuento de la lechera pensando que la fiesta no iba a acabar nunca. Sirva como ejemplo un testimonio extraído del foro de 'Idealista':

viernes 11 abril 20:41, embargado dijo

Muchos de los que nos llaman "pepitos" creíamos hace uno o dos años que era mejor pagar 800 euros de hipoteca que 800 euros de alquiler, ante las máximas de: "no hombre, tranquilo, si el precio de la vivienda nunca baja, en todo caso sube, " "alquilar es tirar el dinero" etce ect, y por eso con nuestros ridículos sueldos de 1000 pavos nos metimos hasta las trancas en un pisito mierdero con la esperanza de que algún dia fuera nuestro. Esos 800 pavos han subido a 1100 y nos vemos en la obligación de vender para que no nos embarguen a nosotros y/o a nuestros avalistas (padres, hermanos, etc) . Los que nos metimos en hipotecas de 170000 euros + escrituras solo intentamos recuperar lo que invertimos, no ganar dinero, pero me parece que vamos a tener que palmar pasta, y mucha...[1] ¿es eso ser un especulador? ¿Es eso ser un buitre? Yo no me meti con la intención de especular señores, me meti con la intención de tener mi propia casa, nada más. Hagan el favor de no insultar o calumniar a la gente que nos hemos visto atrapados en esta encerrona, que no somos promotores ni inmobiliarias ni nada de eso. Somos currantes que tuvimos mala suerte a la hora de comprar.
Los verdaderos especuladores y buitres son los que esperaban este momento para ofrecer 140000 por algo que costó 180000. Ojo, no digo que valga 180000, pero eso es lo que costó, y es lo que se debería recuperar, que no estamos hablando de coches u ordenadores, que todos sabemos que pierden valor nada mas comprarlos, estamos hablando de mucho dinero, el suficiente para desgraciar la vida a un currante honrado. ¿Que haces con esos 40000 euros de peya que te quedan? ¿Los financias a 8 años a razón de 600 euros al mes? No pueden ni deben permitir que bajen los pisos sino un montón de familias van a pasarlo muy mal, no especuladores, sino familias honradas cuyo unico objetivo ahora no es ganar dinero, sino por lo menos no perderlo

[Pegado tal cual del foro, incorrecciones incluídas]

Curiosamente, muchos de los que ahora se lamentan son los que antes se congratulaban de la estupenda compra que habían hecho, que a los seis meses ya valía 20.000€ más de lo que ellos pagaron... Pues, sintiéndolo mucho (y lo digo en serio, siento mucho que gente trabajadora y honrada se vea en este tipo de situación), sí, chavalote, no te queda otra que palmar pasta a saco. Nadie puede asegurarte que venderás un piso ni ningún otro bien por lo mismo o más de lo que costó. ¿O es que pretendes que ahora alguien tenga que pagarte 180.000€ por decreto? Y cuidado, porque mañana no se ofrecerán los 140.000 que te ofrecen hoy. Yo diría que más que mala suerte tuviste muy mala cabeza... Nadie te obligó a comprar por 180.000 algo que ni lo valía ni te podías permitir.

Todos estos insolventes de facto, mileuristas la mayoría (dicho sea con todo el respeto a los mileuristas, que no todos han tenido tan mala cabeza), poco cualificados muchos de ellos, hace tan sólo un par de años mostraban a todos sus nuevos pisos; sus viajes y cruceros "a todo lujo"; su Audi y su 4x4 nuevos; sus cámaras, consolas y teles de plasma; sus escapadas de fin de semana a casas rurales; todo ello pagado, no con el esfuerzo de su trabajo y de su ahorro, sino con el 120% de la hipoteca sobre el valor de tasación. Era milagroso ver cómo personas poco pudientes se encontraban de golpe todo eso, viviendo como si fueran ricos, sin tener que ahorrar, sin tener que privarse de nada. El "milagro económico español", o cómo hacer que la economía crezca artificialmente a base de consumo a crédito.

Ahora han pasado de ese extremo al opuesto, a pedirnos que los demás les ayudemos a pagar las letras del piso, y de paso de la tele de plasma. En este país de pandereta al final se pide, ¡se exige! (y lo mismo hasta se consigue) que los honrados y cautos ayuden a los descerebradetes que viven por encima de sus posibilidades.

Llevamos mucho tiempo diciendo que una pareja que ingresa dos mil euros no se puede comprar un piso que cuesta 200.000. La norma es: 35% de los ingresos a 15 o a lo sumo 20 años con tipos al 6%. Todo lo demás es sobreendeudarse. Es así de sencillo: quienes no hayan aplicado estos baremos son ante todo causa del problema por entrar al mercado en condiciones inasumibles, aunque muy a su pesar también hayan terminado convirtiéndose en víctimas.

Conste que no nos alegramos de que muchas personas vayan ahora a pasarlo mal, con una deuda impagable y quizás con el fantasma del paro asomando. Pero lo justo es que cada uno apechugue con su responsabilidad y con las consecuencias de sus decisiones. Y muy cierto es también que quienes tomamos una decisión diferente también hemos pagado las consecuencias en forma de desisitimiento de ciertos proyectos personales, como vivir con nuestras parejas o formar una familia. Y los que tomamos esa decisión diferente no vamos pidiendo que se nos compense por las consecuencias.

Los burbujistas estamos avisando desde hace años. Han avisado desde el Banco de España, el BCE, la OCDE, periódicos económicos internacionales, y nadie se lo ha tomado en serio. Los gobiernos sólo han pensado que les venía muy bien este crecimiento rápido, pero no querían ver que un crecimiento tan desequilibrado y basado únicamente en la construcción y el consumo "a cuenta" tenía un recorrido corto. Finalmente el recorrido se ha terminado, aunque más tarde de lo que nadie pudo imaginar en un principio (lo cual, por otra parte, agrava las consecuencias).

¿Y ahora, qué? No se ha tomado ni una sola medida para lo que se nos viene encima. El paro en la construcción aumenta brutalmente y ni la industria ni los servicios van a poder absorber a tanto obrero con nula cualificación (la obra siempre ha sido un sector refugio para la mano de obra poco cualificada). Ahora nos toca recuperarnos en una coyuntura internacional pésima, con el precio del petróleo en máximos y crisis global de crédito. No esperemos bajadas de tipos mientras la inflación en la UE está en máximos (y no digamos España, récord desde el '97); ya lo dice Trichet: los tipos son para toda la eurozona y no sólo para Irlanda o España.

Lo vamos a pasar mal por haber bebido a cuenta.

14 abril 2008

El castillo de naipes se desmorona

Hola amigos.

Ya está aquí, ya ha ocurrido. Eso que los romanos decían de cierto en sí mismo pero incierto en el cuándo ya es un hecho. Intentaron negar la mayor pero el castillo de naipes se desmorona a pasos agigantados. Ya no hay forma de ocultarlo: frenazo de la compra especulativa (nada menos que el 40% de la demanda), desplome de la compraventa, caída de beneficios de las inmos (y la mayor parte, de fuera del negocio), reducción de la construcción de viviendas en un tercio (y esto según Sacyr, interesada en que el chiringo no se caiga), caída del precio del suelo (uno de los principales activos de las inmos), fuerte restricción del crédito, comienzo de los descuentos en la compra (no, bajadas no, descuentos), pronósticos de bajadas del 20% por parte del FMI (qué más quisiera el FMI que la cosa se quedase ahí) y los propios promotores, augurios de duro aterrizaje según el FT y confirmación de bajadas del 15% ya producidas.

Y es que lo de los promotores no tiene nombre. Después de hartarse de decir que la vivienda nunca baja, ahora nos salen con que la cosa está muy mal y que su negociete va directo a la hecatombe (cómo llamar si no a una bajada desde las 760.000 viviendas construidas a las 300.000 que pronostican para este año); ahora dicen que la crisis durará tres años, y las cajitas advierten de que será más traumático de lo esperado.

Y tanto que sí... Por ahora la lista de inmobiliarias en quiebra es para echarse a temblar, una vez pasado el 9-M: Contsa (25 millones; ahora algunos que palman pasta en la inversión quieren hacerla pasar como estafa), Cosmani (350 millones), Grupo Lábaro, Grupo Sánchez (97 millones), Encoval, Ereaga (160 millones), Fbex (600 millones), Expofincas, Habitat (1.600 millones), Jale (346 millones), Marbar, Nou Temple, Nozar, Prasi (40 millones), SEOP (356 millones), y así hasta 156 declaraciones de insolvencia en el primer trimestre.

Y a esto hay que añadir las que se han salvado in extremis renegociando la deuda, como Colonial (6.400 millones, en proceso de venta), Detinsa (600 millones) o Fadesa (5.200 millones), cuyo presidente Fernando Martín (el oráculo que predijo el aumento vertiginoso de los precios en dos años), aplicando la máxima de morir matando, adujo que el sector está pelado y no puede pagar sus deudas, así que o los bancos les refinancian o aquí quiebra todo Dios.

Y es que el G-14 aplica una política de chantaje como su principal argumento para sortear la crisis: de ahí las reuniones con Chacón, la vergonzosa petición de créditos blandos al ICO (Solbes lo frenó, pero se han inventado otra fórmula), el plan ZP para ayudar a quienes han provocado todo el problema y ahora la amenaza a los bancos.

El caso es que el 60% de las inmobiliarias se encuentran al borde del abismo, y ahora es cuando estos señores, por fin, admiten que sí, que la cosa está muy mal y que quieren que el ajuste sea sudden and sharp para recuperarse cuanto antes, para reestructurarse y recuperar la confianza (pobrecitos, que los bancos no se fían del negociete y ya no les dan pasta ni les cubren el crédito tan alegremente como antes). Y para ello piden ayudita a las administraciones en forma de obra pública y VPO apelando, como ya es habitual, a su labor como soporte de la economía (chantaje rastrero en el que cae el Gobierno). ¡Joder, como si aún no estuviese claro que estamos donde estamos precisamente por culpa de la construcción (por una vez, patronal y sindicatos de acuerdo, lo que hay que ver...)!

Pero por más que se intente salvar al sector, la suerte está echada; han sido demasiados desmanes como para ahora poder salir airosos de esta. Y para ir haciendo el cuerpo, nada mejor que una buena serie de bombardeos con los titulares más truculentos; que el populacho se entere de que a partir de ahora pintan bastos:

Hala, a disfrutar del resumen. Buenas noches.

25 marzo 2008

De resfriado nada... ¡EE.UU. está con gripe!

Buenas y ya no santas noches.

Se dice que rectificar es de sabios, y parece que hoy es un día, si no de rectificación, al menos de matización... ¡Nos hemos quedado cortos!

Decíamos en el anterior artículo que EE.UU. estaba resfriado; pues bien, parece ser que no, que no es un simple resfriado, sino un gripazo de aúpa.

Los medicamentos para semejante enfermedad son los ya conocidos y aplicados (con poca fortuna, visto que hay que incrementar la dosis): bajada de tipos a saco e inyección de liquidez a espuertas. Se podría decir que el tal Bernanke está llevando a cabo eso que expuso tan gráficamente de tirar dinero desde un helicóptero... Pero lo malo es que esta cepa de gripe es desconocida; nunca se ha estado antes en esta situación y por tanto no se sabe si los "remedios" van a producir o no el efecto deseado... por no hablar de que pueden producir efectos indeseables. Como dice Badía, "lo que pasa es que nadie sabe qué pasa". Esto de inyectar dinero y bajar tipos cuando la tasa de inflación ya está por encima del tipo oficial es algo que no se conoce...

Entretanto, la OCDE revisa sus predicciones y ahora dice que EE.UU. está al borde de la recesión, al igual que el viejo lobo Greenspan, que asegura que esta es la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial. Claro que siempre quedan optimistas, aunque su optimismo pierde fuelle cuando se refiere a las acciones emprendidas por la FED como "a situaciones desesperadas, medidas desesperadas" (sic).

Pero la desconfianza que se siente en los mercados no tiene parangón. Los problemas de liquidez llegan al punto de que, por primera vez, el Estado italiano no logró colocar una emisión de letras, tal es la desconfianza en los mercados. Algunas entidades celebran cubrir emisiones de 50 millones cuando hace un año emitían y colocaban sin problemas obligaciones por 10 veces esa cifra. Descorazonador...

Y para mejorar el clima de desconfianza no ayudan las noticias que últimamente han llegado referidas al estado de las cuentas de algunos bancos de inversión americanos, incluídos algunos de los grandes como Bear Stearns, que ha tenido que pedir socorro y ha sido comprada por cuatro duros con el consecuente desplome en bolsa.

Todos esperan que la confianza, pendiente de un hilo a día de hoy, vuelva a los mercados. Algunos opinan que el cambio de rumbo en los resultados de los bancos americanos puede ser una buena señal de que el final de la crisis está cerca y de que se abrirá una nueva etapa de crecimiento. Lo contrario sería desastroso. O sea, "wishful thinking", esperar o desear que ocurra el mejor de los escenarios posibles.

Pero la dura realidad, más allá de las inyecciones de dinero y las bajadas de tipos, más allá de que sus bancos logren sacudirse toda la caca que les ha caído encima con las hipotecas basura, más allá de la recuperación de la confianza en los mercados, es que la economía estadounidense tiene sobre sí la pesada losa de una deuda impagable y una divisa que está bajo mínimos en la confianza que ofrece en los mercados mundiales. La guerra de Irak ha costado hasta ahora, según ciertos cálculos, unos 3 billones de dólares (con B de burro o de Bush, que NO son lo mismo; que los burros perdonen a quienes piensen que sí).

Aunque más allá del coste económico, que pagaremos todos, sin duda el coste más alto de la guerra es el que han pagado y aún siguen pagando los iraquíes. Este enlace merece la pena ser leído.

Buenas noches.

09 marzo 2008

EE.UU. se resfría

Hola de nuevo.

Está claro que cuando la primera economía mundial se resfría, el mundo entero se constipa. Lo que allí ocurre nos afecta a todos, especialmente en lo que a crisis hipotecaria y préstamos se refiere por cuanto afecta a nuestro mercado inmobiliario, que es lo que nos interesa en este blog.

Por ello, hoy vamos a fijarnos en USA. A aquel lado del charco parecen estar pasando las de Caín en cuanto a las hipotecas y mercado inmobiliario. La cosa empezó a ponerse fea hace ya más de un año, cuando el precio de la vivienda empezó a bajar bruscamente para llegar en fechas recientes al mayor descenso de los últimos 20 años. A día de hoy, muchos propietarios se enfrentan a la 'negative equity', es decir, a que el valor de sus casas es menor que la hipoteca que han de pagar por ellas.

El fiasco de las hipotecas basura o crisis de las subprime (aquí una buena explicación del origen del fiasco) ha terminado de dar la puntilla, no sólo al mercado inmobiliario, sino a toda la economía en general, salpicando a todo tipo de entidades de crédito tanto en EE.UU. (Bear Stearns, Countrywide) como en Europa (Crédit Agricole, Northern Rock) y por supuesto en España, aunque hasta hace poco se afanaban en negarlo. El caso ha llegado hasta el punto de hacer que el país entre en recesión, algo que ya se comentaba hace meses y que el gobierno Bush se ha negado a admitir hasta hace bien poco, cuando han admitido que la situación es "difícil".

Como ejemplo un tanto esperpéntico de hasta qué punto llegaron las entidades en dar crédito a insolventes, se ha llegado a dar el caso de que el Ayuntamiento de Cleveland ha demandado a la banca de EE.UU. por dar dichos créditos. No deja de tener cierto grado de veracidad esa frase que, con cierta ironía, dice que los negros pobres de Cleveland han de ser muy poderosos para hacer tambalearse la economía mundial simplemente por dejar de pagar sus deudas...

Pero lo cierto es que en EE.UU. los embargos hipotecarios han aumentado nada menos que un 75% en 2007. Y para arreglar semejante desaguisado, las propuestas para rescatar a los morosos no son menos esperpénticas: congelación de los tipos de interés variable en los préstamos o condonación de deudas para evitar ejecuciones de hipotecas. Es decir, "castigar" a una mayoría de ciudadanos para ayudar a quienes no fueron lo suficientemente responsables a la hora de tomar sus decisiones de gasto. Y, por otra parte, "meter la mano" para ayudar a entidades de crédito privadas que fueron demasiado alegres a la hora de prestar dinero a insolventes. Y esto, en el país que defiende a capa y espada la economía de libre mercado con mínima intervención. Vivir para ver...

Y a esto, el multimillonario Warren Buffet se alió con Bush para intentar frenar la crisis de crédito y el número de embargos, poniendo sobre la mesa una oferta de 800.000 millones de dólares que retiró poco después, él sabrá por qué...

Y lo peor de todo esto para nosotros es la comparación de cifras entre Estados Unidos y España que leí en un foro:

  • En EE.UU. viven cerca de 300 millones de personas y se construyen unas 1.200.000 casas al año. En España se construyen casi 2/3 para menos de 1/6 de población
  • En EE.UU. poco más de 1/3 de las hipotecas son a tipo variable, mientras que aquí son más del 95%
  • El peso de la construcción en el PIB ronda el 7% por el 18% de España
  • Una buena casa en la playa a las afueras de Miami o Los Angeles cuesta menos que un apartamento a 1 km del mar en cualquier poblacho levantino
  • Un americano que pida 4 veces su bruto anual para comprarse una casa es un subprime; aquí es un privilegiado (lo normal es 8-10 veces el salario)
Y como corolario del comentario:

La similitud entre su evolución y la nuestra será parecida a la que hay entre una castaña en patinete y un accidente de avión.

Buenas noches, y buena suerte; después de los resultados de las elecciones, la vamos a necesitar. :-P

04 febrero 2008

El chiringo se tambalea


Buenas tardes, amiguitos.

El chiringo se tambalea. Eso ya no lo duda nadie. Y los primeros en verse afectados son los que están directamente liados en el negocio: las inmobiliarias le están viendo las orejas al lobo desde ya, y lo peor es que no parece que estén en situación de hacerle frente a pesar de la gran etapa de vacas gordas (para promotoras y constructoras) que hemos vivido estos años.

Y es que a pesar de que las inmos han intentado pasar las navidades intentando aplicar el dicho "al mal tiempo buena cara", la verdad es que al final de 2007 el sector ha visto cómo el batacazo les ha venido encima de repente.

Y así, en pocas semanas hemos pasado, día sí y día también, a desayunar con noticias, una detrás de otra, que dejan ver lo que se avecina en el sector.

El desplome en bolsa de las cotizadas, una auténtica sangría, ha volatilizado más de 10500 millones de euros en pocas jornadas. Las gráficas de algunas de estas empresas dan vértigo...

La deuda que manejan algunas de estas empresas son dignas de entrar en el Guinness de los récords, a lo que se une la depreciación del valor de sus activos (suelo comprado caro que ahora está perdiendo su valor, o viviendas que no se venden a los precios imaginados) y el cierre del grifo del crédito tras el susto de las 'subprime'.

Es lo que pasa cuando se juega a ser un gran empresario, que los planes se hacen mal y luego las cosas salen torcidas; porque es muy fácil ganar pasta cuando el mercado es favorable, pero hay que dejarse de euforias y hacer las cosas con la cabeza. De esa forma, a los nuevos ricos del ladrillo no se las hubieran dado todas en el mismo carrillo vendiéndoles humo a precio de oro y dejándoles una deuda que nada menos que 30.000 millones de euros (ahí es nada).

Pero la palma se la lleva Colonial, donde su presidente se pensó que era el rey del mambo y se lanzó a la compra compulsiva de todo lo que se le ponía por delante. Resultado: caída del presidente debido a los problemas financieros que arrastra la compañía (el propio 'presi' admitía el error que supusieron algunas operaciones), venta con pérdidas de las compañías que habían sido compradas a crédito (FCC, SFL) para intentar reducir deuda, y por supuesto un desplome brutal en bolsa.

Pero por supuesto que Colonial no es la única. Hábitat, después de comprar la división inmobiliaria de Ferrovial, está al borde del proceso concursal (suspensión de pagos, para que nos entendamos) por no poder hacer frente a los créditos necesarios para la compra. Y Fadesa renegocia una deuda de 2.500 millones para evitar que la crisis se la lleve también por delante.

Pero la crisis no sólo afecta a las grandes manos; también afecta a pie de calle, donde se estima que el 25% de las franquicias de inmobiliarias han desaparecido debido a la crisis del sector. Y para muestra un botón: las confesiones de un agente inmobiliario. Pavor da...

Ante la crisis, unos aún se muestran optimistas (claro, que a Acciona las cosas no le van tan mal) y esperan que el temporal sea pasajero mientras que otros (léase G-14) intentan echar balones fuera culpando a todo y a todos de los males que aquejan a su sector, pero sin mirarse su propio ombligo. Como se dice en este demoledor enlace, ocultar más que explicar. Y otros intentan lavar su imagen, como Astroc, que incluso cambia de nombre para evitar cualquier molesto recuerdo hacia la defenestrada compañía.

Pero el problema no se soluciona por mostrarse optimistas, por culpar a unos u otros o por cambiar de nombre. El problema REAL es que el sector no da más de sí; el crédito ha desaparecido tanto para las inmos como para los particulares (bendita subprime), y al no prestar ya no hay quien compre a los precios actuales. A eso se une la bajada de la confianza de los consumidores, con lo que se lo piensan más a la hora de gastar, y no digamos ya en los grandes gastos como comprar una vivienda.

Y ahora va el impresentable e inepto ZP y pide "patriotismo" a quienes crean alarmismo. Él, el más antipatriota de todos los presidentes habidos y por haber, pide, no patriotismo, sino silencio para que al ciudadano no le dé por dudar si realmente la economía va tan bien como él, mentiroso compulsivo, nos dice que va; pide silencio para que el chiringo no se desmonte antes de las elecciones.

Y en otro de sus desmanes, e incurriendo en la mayor de las contradicciones, decide que el ICO inyecte liquidez a las inmobiliarias para evitar su quiebra; es decir, financiará con dinero público, el dinero de todos, las pérdidas de los magnates del ladrillo cuando la banca no les quiere prestar ni un céntimo. ¿No va todo tan bien? Entonces, ¿a qué viene tener que inyectar crédito al sector? Un sector, por otra parte, absolutamente hipertrofiado y que ha arrastrado a la crisis a todo el país.

Está claro que él ya sabe la que se avecina, aunque no nos lo quiera contar: cuando todas esas empresas se vayan al garete (que se irán, por mucho crédito que les den desde el ICO) nuestro minúsculo sector industrial va a ser incapaz de absorber las ingentes cantidades de trabajadores de la construcción que van a quedar en paro, como ya se está viendo.

Y es ahora que pintan bastos cuando los constructores ven las bondades de la VPO, que ven como tabla de salvación para mantener su chiringo y encima imponen sus condiciones de costes, superficie o número de viviendas. Es curioso que la solución a un problema causado por construir el doble de lo necesario pase por seguir construyendo. Y el gobierno, a callar y a tragar para que el chiringo no se desmorone, y encima nos lo intentan vender como algo bueno para los ciudadanos, cuando lo que hace falta es una purga (dolorosa, nadie lo niega, pero necesaria). Paradójico...

Bien, se va a seguir construyendo aunque sobren pisos a punta de pala, pero los mismos constructores reconocen que se va a pasar a construir la mitad que hasta ahora. ¿Y qué ocurrirá con todos los trabajadores que van a ir al paro? Pues que no va a haber forma de recolocarlos, por mucho que el impresentable Caldera nos quiera convencer de lo contrario. Y lo peor es cerrar los ojos a la realidad, porque entonces se es incapaz de aportar soluciones a los problemas. ¿Mentiroso o ignorante, qué es peor?

¿Y con el inmenso stock ya construido y sin vender, qué hacemos? Las inmos tienen que hacer caja para poder pagar deudas, así que qué mejor solución que utilizar la inútil SPA para poner en alquiler las viviendas que no se han vendido. En esas conversaciones están ahora el Ministerio de Vivienda y el G-14. Todo sea por salvar el culo de los constructores. Esperemos que al menos esta idea, que sí parece positiva, la desarrollen bien, aunque no sé por qué no me fío demasiado...

Hasta la próxima.

22 diciembre 2007

Crisis? What crisis?

Hola de nuevo.

En estos entrañables días me llena de orgullo y satisfacción... ¡ah, no, que eso es para otro discurso!

Bueno, tras este desastroso intento de dar un toque de humor, vayamos a lo que interesa :-)

Ya es verdad; ya llegó; ya es cierto. Hemos entrado de lleno en un periodo de turbulencias en el mercado inmobiliario que, además, afectará a toda la economía. La crisis subprime sigue vivita y coleando, y nadie sabe a ciencia cierta ni las consecuencias que tendrá ni quién está realmente pillado en ella, aunque las entidades españolas ya empiezan a reconocer que el impacto será mayor de lo esperado. No sé por qué, pero no me sorprende...

Hasta tal punto llega la desconfianza que hace unas semanas el mercado de cédulas hipotecarias tuvo que cerrar por primera vez en su historia debido a la total falta de demanda. Detrás de todo esto está el temor a que las pérdidas de las entidades hipotecarias sea mayor de lo que se está reconociendo hasta el momento.

La laxitud con que las entidades de crédito USA han prestado dinero ha llevado a una crisis de confianza en la que los bancos no se fían los unos de los otros. La cotización bursátil de algunos bancos USA ha caído en picado y la rentabilidad de los bonos (impresionante enlace) emitidos ha llegado incluso al 15% en un intento desesperado por captar capital. El riesgo hay que pagarlo... Lo que se espera por aquellos lares, según Harry Schultz, es algo parecido al apocalipsis.

Para intentar capear el temporal, el Gobierno USA ha llegado a un acuerdo (¿imposición?) con las entidades hipotecarias para congelar las cuotas durante cinco años, aliviando así la presión sobre los endeudados y que el ya altísimo ratio de morosidad no siga aumentando, lo que llevaría a la quiebra a las entidades más expuestas a las hipotecas basura.

Al otro lado del charco, en Gran Bretaña, las autoridades estudian nacionalizar el Northern Rock; Bruselas, pese a ser muy reacia a las ayudas estatales a empresas, ha dado el visto bueno. Algo grave tiene que estar pasando para ello.

Estas medidas han sido muy criticadas por resultar contrarias al libre mercado. Resulta curioso cómo dos de los países que más defienden el libre mercado se afanan ahora en sacar a flote a empresas privadas que quisieron ganar pasta gansa a toda costa. Ahora, con la disculpa de ayudar a los ciudadanos y salvar el propio sistema económico, ambos gobiernos se apresuran a intervenir, con lo que serán los contribuyentes los que terminen pagando todos estos desmanes. Lo expresa muy bien Martín Seco: "Eso es lo malo del neoliberalismo, que propugna la libertad absoluta pero se esconde inmediatamente en las faldas de papá Estado cuando aparecen los agujeros. Privatiza los beneficios y socializa las pérdidas".

Continuando el relato de las acciones institucionales, el BCE sigue inyectando dinero a espuertas con tal de evitar la temida crisis de liquidez. Ya avisó en el pasado de que las inyecciones se seguirían produciendo, y hace unos días inyectó nada menos que 348.607 millones de euros, el doble de lo esperado, mientras lleva ya seis meses sin subir los tipos de interés a pesar de los riesgos de inflación que el propio BCE ve en el horizonte. En fin, que dicen una cosa y luego hacen otra; el miedo les ronda. Y mientras unos tachan al BCE de cicatero, otros opinamos que los bancos centrales sufren eyaculación precoz.

Pero no hace falta irse allende nuestras fronteras para encontrar problemas. Aquí, en casita, también tenemos lo nuestro, que no es poco. El FMI sigue alertando de que España está muy expuesta a la crisis financiera, y que nuestro 'boom' inmobiliario nos hace más vulnerables.

El BDE también está muy activo con sus previsiones y alertas, y se preocupa especialmente por el gran endeudamiento de empresas (especialmente las relacionadas con lo inmobiliario) y la gran exposición a la crisis (ya nadie oculta esta palabra) de nada menos que un millón de familias debido a su alto endeudamiento.

Mientras, el déficit por cuenta corriente sigue aumentando a tasas cercanas al 20%, mientras que los activos del BDE se redujeron en un 74% y las reservas en nada menos que un 95%. Para colmo, el paro aumentó en Noviembre más que en los últimos 4 años y tiene visos de seguir aumentando durante los dos próximos años; y lo mismo opina el BBVA, que augura un aumento de 250.000 parados en la construcción (no sé por qué, pero no me sorprende) debido a la desaceleración inmobiliaria.

El BBVA, además, se ha unido al grupo de los pesimistas en cuanto a la evolución del mercado de la vivienda y augura un descenso de precio para 2009. Pero no es el único que recela del mercado inmobiliario: Aguirre Newman prevé caídas del 70% en la venta de viviendas y sin esperar a 2009: lo ha pronosticado para el año en curso, 2007; no tan pesimistas han sido los registradores, que han cifrado la caída en "sólo" un 13%., mientras que el número de visados cayó un 22%.

Y es que el mercado está definitivamente de capa caída. La sensación es de que ni se compra ni se vende nada; el tiempo para vender un piso aumenta cada día; las noticias de caídas de precio empiezan a ser continuas; las tasadoras andan con la mosca detrás de la oreja, dado que su suerte está directamente vinculada al chiringo de la construcción y no le están viendo mucha salida al asunto. Y la banca no se juega menos: si el mercado se resquebraja pueden tener muchos problemas (y lo dice Primo, que ya hemos comentado varias veces que es un optimista).

Y todo esto a pesar de que el crédito hipotecario se va desacelerando poco a poco, lo que no significa que baje, sino todo lo contrario; ya hemos llegado a una deuda hipotecaria igual al PIB. Lo que no se desacelera sino que sube como la espuma es la reunificación de deudas, que ha aumentado un 30%. Se ve que la soga empieza a ahogar a unos cuantos.

El panorama es desalentador para las inmobiliarias. A la debacle de Astroc, que pierde 153 millones de euros, se ha unido ahora el drama de Habitat debido a las deudas. En total, la deuda de las inmobiliarias ha crecido nada menos que 100.000 millones de euros en los últimos 12 meses. Así, no es de extrañar que hayan montado el G-14; o que ahora intenten fusionarse y vender activos a cualquier precio para afrontar las deudas; unos activos que, por cierto, han perdido un 10% de su valor (y contando) debido a la restricción de crédito, incremento de tipos, etc.

Y todavía hay quien opina que todo esto no es más que la consecuencia del pesimismo de los periodistas. Así se expresó el presidente de Sacyr, para el que, según parece, las noticias acerca del mercado inmobiliario deberían ser censuradas para no provocar alarma social; cuanto más ignorante se mantenga al populacho, mejor. Y además no se le cayeron los anillos al pedir que no se cierre el grifo del ahorro europeo que financia los créditos en España.

Afortunadamente las noticias empiezan a estar ahí para hacer ver que la crisis ya está aquí y que, como dice S. McCoy en un impresionante enlace, el crunch inmobiliario es inevitable.

Felices fiestas a todos.


6381. A este lado del monitor seguimos siendo igual de pobres... :-P

17 noviembre 2007

Las verdades del G-14

Hola, queridos lectores.

En el pasado artículo presentamos un poco de pasada al nuevo lobby español del ladrillo, el autodenominado "Grupo de Inmobiliarias por la Excelencia" (sic), que engloba a las principales empresas del sector, a saber: Colonial, Chamartín, Fadesa, Metrovacesa, Nozar, Rayet, Realia, Restaura, Reyal Urbis, Vallehermoso, Renta Corporación, Hercesa y Parquesol.

Resulta que no son 14, sino 13, y me imagino que habrán usado el 14 para, quizás (como nuestro campeonísimo Ángel Nieto), evitar el "mal fario" del 12+1. Y digo yo que si empiezan así, intentando evitar conjuros y supersticiones, lo siguiente será ponerle un par de velas a San Judas Tadeo, patrón de los imposibles, para que les ayude en su imposible misión de salvar su chiringo...

Como ya comentamos en el anterior artículo, el evento de su presentación en sociedad fue un cúmulo de despropósitos en el que aprovecharon para "meter el miedo en el cuerpo" al Gobierno anunciando todo tipo de calamidades si su chiringo se va al garete; y puede que no les falte razón, la verdad...

Pero el momento más esperpéntico del evento fue aquél en el que el presidente del lobby, Fernando Martín, auguró una vertiginosa subida del precio de la vivienda en dos años, quizás para meter el miedo en el cuerpo también a los pobres ignorantes financieros que estén pensando en comprar un piso y aún crean que si no lo hacen ya al final les saldrá más caro.

La pura realidad es que quienes están cagadillos de miedo son ellos, que saben que la vaca ha sido tan exprimida que ya no da más leche, y se dedican entonces a intentar contrarrestar con noticias favorables (favorables a sus intereses, claro) toda la cantidad de noticias que los medios de comunicación están empezando, mal que bien, a mostrar acerca de la cruda realidad del mercado: caída en las ventas de vivienda, comienzo de las bajadas del precio, aumento de la morosidad, insostenibilidad de balance de las inmos (muy buen enlace), desaceleración económica, etc.

Porque resulta que los malos de la película son quienes asustan a los compradores al ofrecer estas noticias tan desesperanzadoras... El problema no es la malísima calidad de la construcción, o la imposibilidad de pagar las barbaridades que se piden por un pisucho; no, la culpa es del mensajero, así que ellos se dedican a unirse para contrarrestar estas noticias y ofrecernos su verdad, al tiempo que tienen la desfachatez de instar a los ciudadanos a "perder el miedo" (literalmente) a comprar un piso.

Pero la verdad, la pura realidad, es que el chiringo se les cae (impresionante enlace que recomiendo leer encarecidamente), que las verdaderas razones para intentar engañar a los ciudadanos son su puro beneficio y que la petición a las administraciones de la agilización de los trámites de recalificación (presentada poco menos que como causa humanitaria para proveer de vivienda a todo aquel que la necesite) no es más que el resultado de la acuciante necesidad de dar salida a la inmensa bolsa de suelo de la que es propietario, para así poder hacer caja y pagar las deudas astronómicas que arrastran sus empresas.

¿Y para esto se constituye el lobby del G-14? ¿Para intentar proyectar noticias positivas y así intentar salvarse de la quema en la medida de lo posible? ¿Para lograr que el chiringo les aguante unos meses más? Nuestro admirado 'Pisitófilos Creditófagos' (nunca un nick fue más acertado) nos ofrece una visión diferente:

Evidentemente, no se sindican para hacer campañas antiprofecías apocalípticas, aunque lo parezca. Para eso no se sindica la gente; se pagan los estudios y a los periodistas y ya está, como ASPRIMA viene haciendo estos años maravillosamente bien.

No. El problema está, precisamente, en que se dan cuenta de que ya no hay nada que hacer, que la crisis está encima y que hay que cerrar filas apoyándose mutuamente.

Pero lo que a nosotros nos importa del G-14 y así debemos dar testimonio siempre que salga el tema, es que es la prueba de que son unos ineptos que, después de un ciclo brillante de ganancias, en vez de tener las arcas llenas y reinvertir en cosas que interesen al país, se encuentran "dentro", con el agua al cuello, a pesar de las advertencias que les han hecho desde todas las instancias, con el Banco de España a la cabeza.

El G-14 es la prueba de que son unos membrillos.

Esta es la "verdad verdadera" del G-14.

Buenas noches.

03 noviembre 2007

Hat trick: Triple preocupación

Hola de nuevo, estimados amigos.

Anda todo el mundo muy asustadito por la evolución del mercado de la vivienda, que ya preocupa incluso más de lo que ya venía siendo habitual (que ya era bastante). Ahora resulta que tanto el Gobierno como las constructoras están muy preocupados por el devenir del negociete, y a eso se suma el hecho de que la vivienda ya es oficialmente el problema que más preocupa a los españoles.

Y no es para menos. La cosa se está poniendo dura, y eso empieza a notarse a pie de calle. Se empiezan a conocer historias (pocas por ahora, pero demos tiempo) de dramas personales por haber ido más allá de lo razonable a la hora de gastar lo que no se tiene. Tras la avalancha de sustos entre hipotecas subprime, subidas de tipos y otras lindezas, el pueblo llano se ha empezado a contener en la petición de crédito (aunque quienes aún lo piden lo hacen cada vez en mayor cuantía; allá ellos, pobrecitos...).

Aunque la caída en la petición de hipotecas se debe, además de a un atisbo de racionalidad por parte de los ciudadanos, también a un segundo factor: a un ataque de pánico por parte de la banca, ya que todo apunta a que después del susto de las hipotecas basura las condiciones para obtener crédito se han endurecido lo suyo.

Aunque puede que el celo de los prestamistas llegue demasiado tarde, ya que los desmanes ya se han producido durante todos estos años de vino y rosas. Por mucho que se intente transmitir el mensaje de que en España no hay hipotecas basura, el caso es que algunas cajas de ahorros están bajo sospecha de haber sido demasiado complacientes en el pasado. La pregunta es si la vanidad de las entidades españolas es justificada mientras bancos de medio mundo tienen problemas.

La verdad, parece que la respuesta no es muy agradable... Algunas entidades de crédito están teniendo problemas de liquidez, especialmente algunas cajas que se han dedicado al crédito al promotor. Ahora que pintan bastos, las cajas huyen del ladrillo como de la peste. ¿Demasiado tarde quizás? Ya veremos... Por lo pronto, el Banco de España las vigila y les exigirá provisiones por la caída de valoración del suelo rústico, lo que va a hacer daño en las cuentas de más de una.

Pero la falta de liquidez también ha provocado que quienes antes iban de la mano como buenos amigos estén ahora empezando a disputarse los clientes. Antes, un tipo podía ser "exprimido" tanto por el promotor por el banco: uno le vendía el piso y otro le colocaba la hipoteca. Pero la estrategia ha cambiado: los bancos ya tienen más que copada su cartera de préstamos y ahora lo que les pone es el pasivo, así que el banco apuesta por captar depósitos en lugar de dejar escapar ese dinero hacia las manos del promotor. Y quien decida emplear su dinero en la compra de un piso tampoco va a tener garantizado el préstamo como antaño: las subrogaciones han dejado de ser automáticas.

Esto no hace más que empeorar las ya maltrechas expectativas que se ciernen sobre la actividad constructora, y los que están en el ajo se han puesto de los nervios al ver cómo dato a dato se confirma la desaceleración del sector: caída de un 40% en las ventas, primeras bajadas oficiales de precio de la vivienda, pronósticos poco halagüeños para el precio en el futuro inmediato e incluso "desertores" entre sus propias filas que hablan de crisis total.

¿La solución? Según ellos, sindicarse en el G-14, un grupo que aglutina a 13 (?) de las mayores empresas del sector; 'Grupo de Inmobiliarias por la Excelencia' se autodenominan, los muy cínicos... Y ha comenzado su singladura como elefante en cacharrería, sin dejar títere con cabeza y augurando los peores males para el país si el sector se para. He aquí la estrategia seguida por la "Plataforma en defensa del mayor robo de la historia":

  1. Desinformar lo máximo posible con ayuda de los medios de comunicación, que se hacen eco de sus exabruptos (y encima los presentan como "expertos"). Para que luego se quejen de que la culpa de su mala imagen es de los medios...
  2. Buscar culpables de la actual situación: medios de comunicación, otros constructores, BCE, Gobierno, bancos, etc, etc.
  3. Presionar al Gobierno metiéndole miedo para intentar mantener el chollo lo máximo posible.
Y lo peor es que este Gobierno que sufrimos va y entra al trapo, y ahí tenemos al inefable ZP haciéndole el juego al G-14 al pedir a la banca que mantengan abierto el grifo del crédito a constructores y promotores (injiriendo, por cierto, en las decisiones a tomar en negocios privados). Menos mal que seguramente no le harán mucho caso... Pero no sólo ZP, sino que también su inútil Ministerio de Vivienda se ha dedicado estos días, de la mano de los constructores, a presionar a los bancos. Y, de regalo, una ayudita para que las promotoras se deshagan de sus stocks. Por último, para utilizar el alquiler como tabla de salvación, los 210€ al mes y fondos inmobiliarios. Lo que sea con tal de salvar los muebles a los impresentables del G-14 y a todo el sector en general.

Las preocupaciones tanto de ciudadanos como de promotoras y bancos están más que fundadas, y la cosa no parece que tenga una solución factible. A ver lo que se tarda en pasar de preocupación a pavor, y de ahí a una crisis en toda regla. Ya lo dice Luis Garicano: nos espera una recesión a la vuelta de la esquina.

¡¡Hipotecatombe!!

15 octubre 2007

Día de Acción del Blog

Queridos lectores:

Hoy, 15 de Octubre, se celebra el Día de la BlogAcción (para los anglófilos, Blog Action Day) dedicado al medio ambiente. Es por eso que este artículo va a ir dedicado a concienciar un poco acerca del impacto medioambiental de la construcción y, sobre todo, de la sobreconstrucción que se sufre en determinadas zonas de nuestra geografía. Creo que la ocasión lo merece, ¿no?

La construcción en España no sólo nos ha llevado a una situación económica demencial, con una deuda impagable sobre los hombros de millones de españolitos que se creyeron ricos por un tiempo, con un déficit exterior de récord mundial (y subiendo) y con un modelo de crecimiento totalmente insostenible.

Todo esto nos va a pasar factura en otros frentes además del económico. En el aspecto social (el problema económico visto en carne y hueso en lugar de en cifras) la reducción del empleo relacionado con el sector de la construcción nos traerá el drama de cientos de miles de trabajadores enviados al paro.

Y nos pasará factura también en el terreno ambiental, que es el que hoy nos ocupa, con decenas de miles de viviendas construidas para las que hay que diseñar planes de abastecimiento de los servicios de agua, luz, gas, infraestructuras, etc.

Es curioso que la mayor parte de estas viviendas ni siquiera son necesarias; se han construido por inversión, especulación o como queramos llamarlo. Cientos de residenciales van a quedar desiertos, o casi, con pocos residentes, pero con todos los servicios dimensionados (al menos en teoría) como si las viviendas fuesen a estar ocupadas.

En Europa se llevan las manos a la cabeza con el urbanismo salvaje que se practica por estos lares, que, según palabras textuales, "sobrepasa todos los límites". Incluso el Europarlamento votó a favor de una resolución de condena contra el urbanismo en España. ¡La leche!

La mayor parte de la sobreconstrucción se ha llevado a cabo en las costas, con la Costa del Sol y costa de Levante a la cabeza, lo que lleva siendo denunciado por Greenpeace en sus informes 'Destrucción a toda costa' desde el año 2001.

Pero no sólo la costa sufre el problema del urbanismo salvaje. En cualquier pueblecillo de cualquier provincia los planes urbanísticos harían reír a cualquiera si no fuese porque dichos planes son reales. Pueblos cuyos planes urbanísticos suponen el desarrollo de una cantidad de viviendas que equivaldría a multiplicar por 5, por 10 o por 15 su población actual.

Según Ecologistas en Acción, el urbanismo y la construcción son la principal causa de destrucción del territorio. En España, entre 1987 y 2005 la superficie urbanizada ha aumentado un 40%. En su informe 'Ni un metro más de hormigón' denuncian más de cien casos de especulación urbanística a lo largo y ancho del territorio, tanto en costas como en el interior. Según este informe, la especulación nos llega hasta el cuello.

Por otra parte, si un proceso industrial lleva aparejados costes ambientales en forma de gasto energético y de uso de materiales, en la construcción de viviendas estos costes se disparan debido al empleo masivo de material y el gasto asociado para su obtención y transporte.

Además, el propio gasto generado por el producto ya terminado (la vivienda) es muy alto, debido en parte a la baja calidad en la construcción de las viviendas actuales (al menos en España), en las que la eficiencia energética está por los suelos (de ahí la necesidad del CTE impulsado el pasado año por el Ministerio de Vivienda).

Para hacernos una idea del coste que supone la construcción, veamos una estimación de las cifras atribuidas a este sector:

  • El 40% del consumo energético mundial
  • El 25% del consumo de madera mundial
  • El 17% del consumo de agua mundial
  • El 32% de las emisiones mundiales de CO2 (40% en España)
  • El 40% de todos los materiales usados en la UE
  • El uso de 2 toneladas de materiales por cada metro cuadrado construido
Y algo tan costoso, tan caro de hacer y de mantener, y con tan baja productividad y nula capacidad de exportación, nosotros aquí en Ejpain lo hacemos al doble (o triple) de lo que realmente necesitamos. ¡Todo sea por el progreso económico (sic)! Aunque para ello nos estemos cargando las playas, costas y pueblos, que es lo que realmente nos reporta ingresos por turismo.

Cortitud de miras es lo que padecemos...

01 octubre 2007

Los bancos centrales también tienen su vía crucis

Saludos de nuevo, queridos lectores.

Quizás alguno de vosotros se haya percatado de que estos días se ha cumplido un año desde que este blog vio la luz. Durante este tiempo hemos intentado mostrar lo que se esconde tras la fachada de los incrementos eternos de precio y las palabras de complacencia de los políticos que nos ha tocado sufrir. Hemos advertido de que no es oro todo lo que reluce (o algunos pretenden que reluzca) y que la pretendida bonanza económica
es un espejismo basado en el dinero barato y el crédito descontrolado.

Bien, pues ya lo tenemos aquí, ya tenemos la crisis a la vuelta de la esquina. La crisis de las hipotecas llamadas 'subprime' ha puesto de los nervios a más de uno, y los bancos centrales de uno y otro lado del charco han tenido que intervenir para evitar un colapso del sistema. Estamos, literalmente, andando sobre la cuerda floja.

Varias entidades financieras ya se han declarado en quiebra o pretenden suspender pagos, mientras que otras buscan liquidez desesperadamente (aquí es donde han tenido que actuar los bancos centrales) y otras tratan de tranquilizar a sus clientes clamando que la caca de las hipotecas de alto riesgo no les salpica a ellos.

En estas están las entidades financieras españolas, que se dan golpes en el pecho asegurando que la crisis subprime no va con ellos. Y puede que tengan razón y realmente no tengan implicación alguna en las hipotecas de alto riesgo de EE.UU, pero, ¿acaso no están metidas hasta el cuello en las hipotecas de alto riesgo de aquí, las nuestras? Dicen que en España no hay un mercado de hipotecas subprime, y puede ser rigurosamente cierto: aquí, simplemente, el propio mercado es subprime: parejas de mileuristas con contrato precario que pagan más del 50% de sus ingresos de hipoteca y que tienen a los padres como avalistas los hay a porrillo. Y eso por no hablar del acuciante problema de los inmigrantes subprime.

Aquí hay via crucis para todos. La crisis 'subprime' ha traído de cabeza a los principales bancos centrales del mundo. Resulta curioso que el BCE haya cambiado su discurso de férreo control de la inflación y haya tenido que inyectar al sistema financiero dinero a espuertas (que, por supuesto, repercutirá en una mayor inflación, justo en contra de la misión que el BCE tiene encomendada), además de mantener intacto el tipo de interés oficial. Mientras tanto, el euribor no sólo no ha bajado sino que ha cerrado el mes de Septiembre a 4.725%, la cota más alta desde Diciembre de 2000. ¿A qué se debe que el euribor suba a pesar de que el BCE mantiene tipos? Pues porque los que prestan el dinero advierten un aumento del riesgo y, a más riesgo, también piden mayor beneficio. El precio del mercado del dinero, tan alejado de los tipos oficiales, indica que hay muchos nervios.

¿Y qué ocurre al otro lado del charco? Pues que las cosas también están tensas y la FED ha tenido que rebajar recientemente el tipo de interés en medio punto de una tacada, hasta el 4.75%. La falta de confianza en la divisa americana ha llevado al dólar a la mínima cotización histórica frente al euro. Para colmo, las cosas no parece que se vayan a resolver fácilmente dado que la desaceleración económica y el desmesurado déficit están haciendo mella en las cuentas USA hasta el punto de que la propia Administración podría entrar en bancarrota.

Y, mientras el BCE mantiene el tipo de interés oficial a corto plazo y el mercado dice que de eso nada y sigue elevando el precio del dinero, ¿qué ocurre con el precio del dinero a largo plazo? Pues que está más bajo que el precio del dinero a corto. Y esto, queridos lectores, ha sido tradicionalmente un indicador adelantado de las crisis.

Y eso por no hablar de otros indicadores, como el precio del oro, que tradicionalmente ha sido el valor refugio ante las crisis y que se cotiza a su valor máximo desde 1980. Y ya que hablamos de oro, podríamos recordar una noticia de hace unos meses en la que se informaba de que el Banco de España estaba vendiendo una gran parte de sus reservas de oro (de lo cual curiosamente daban más información en la prensa extranjera que en la propia). Desgraciadamente, la venta de oro por parte de los bancos centrales también suele ser un indicador de que las cosas se están torciendo (que se lo pregunten a los argentinos...).

¿Y en qué afecta todo esto al mercado inmobiliario? Bien, pues tenemos el cierre crediticio delante de las narices y las sospechas de una crisis a la vuelta de la esquina: el capital es muy miedoso y en cuanto ve riesgos se esconde, así que con la que está cayendo no va a ser fácil que un banco preste a un insolvente fáctico la cantidad de millones que hoy en día se piden por un pisito. Simple y llanamente, quien tiene la pasta huye del ladrillo como de la peste y no deja su dinero a los bancos para que éstos financien el pisito de nadie (de ahí la falta de liquidez y la intervención del BCE). Y ya se sabe que sin crédito no hay piso que valga, porque pocos pueden hoy en día fardar de comprarse el piso a tocateja...

En fin, buen papelón es el que les queda a los bancos centrales para gestionar la crisis financiera, inmobiliaria e hipotecaria que se nos viene encima.

Buenas noches.

11 agosto 2007

Las de Caín: Las constructoras no están solas

Estimados lectores,

tras un lapso realmente largo de inactividad debido a alguna que otra interesantísima actividad en el ámbito personal (hay vida después del blog) y también, reconozcámoslo, debido a una cierta vagancia estival, volvemos de nuevo al tajo. ¡Hibernamos, pero no morimos! :-)

Venimos hoy a poner sobre la mesa los problemas que tienen no sólo las constructoras e inmobiliarias, sino también otros agentes involucrados en locura en que se ha convertido el mercado inmobiliario.

Los hipotecados

Es de sobras conocido por todos que muchos de los recientes compradores de vivienda lo han hecho en el límite de sus posibilidades, y sospecho yo que sin haber realizado las cuentas con la frialdad necesaria. Ya se sabe, la ilusión de poseer por fin del ansiado nidito de amor hizo aflorar el optimismo financiero de muchos, sin tener en cuenta nada más allá de la cuota que iban a pagar. ¿Y si mañana sube el euribor o falta el empleo? ¡Nada, nada, eso no va a pasar en los próximos 30 años!

Y de esos polvos tenemos estos lodos:

  • El endeudamiento familiar supera récords trimestre a trimestre: 860.000 millones, cifra récord que representa al 88 por ciento del ya ilusorio PIB.
  • La compra de vivienda ya se "come" casi la mitad de la renta bruta disponible de las familias, con incrementos anuales que son a todas luces insostenibles.
  • El timo de la reunificación de deudas está a la orden del día: Y eso que dicen que por aquí no hay hipotecas 'subprime', como en EE.UU. Y lo cierto es que hay algo de razón en esa afirmación: en España no hay subprime como tal, porque todo el mercado hipotecario es subprime.
  • La subida del euribor se nota en el bolsillo, las cuotas suben una media de 2.244€ al año (para una hipoteca de 147.000€ a 25 años, lo cual está muy por debajo de lo que muchos están pagando) y el consumo se resiente, con lo que ello supone para una economía basada en el consumo (¿consumismo?) interno. Y aquí no acaba la cosa: si el euribor sigue subiendo, a algunos les va a costar más el collar que el perro, y el futuro no parece muy halagüeño. Es lo malo de contratar plazos infinitamente largos.
  • El lobo ya está asomando las orejas y se empiezan a dar casos de cierta desesperación en la compra venta de pisos. Aquí un ejemplo de algo que se va a dar más a menudo de lo que muchos creen: vender un piso "por lo que sea". Y veremos muchos más casos de gente atrapada en hipotecas puente o, simplemente, con cuotas inabordables que necesiten vender urgentemente.
  • Los embargos empiezan a aflorar, y si la gente se echa las manos a la cabeza ahora, cuando esto no ha hecho más que empezar, no quiero imaginar lo que puede ocurrir dentro de unos cuantos meses cuando el problema sea vox populi.
La banca

La irresponsable banca es, en última instancia, la gran responsable de lo que se nos viene encima. Y digo esto sin obviar la parte de responsabilidad de cada uno a la hora de endeudarse, pero es que contra el vicio de pedir está (o debería haber estado) la virtud de no dar, y la banca, cegada en la avaricia del negocio y el pelotazo, ha prestado cientos de miles de millones de euros a insolventes incapaces de devolver semejantes cantidades.

El problema lo estamos viviendo en directo con la crisis de las hipotecas 'subprime' en EE.UU, donde varios bancos se han declarado en quiebra y cuya crisis amenaza con extenderse por todo el sistema financiero mundial. Resulta que lo que está ocurriendo en un lejano país nos está tocando de lleno, con bancos europeos como DB o BNP afectados por la crisis. La palabra pánico parece ser la que mejor refleja el estado de ánimo de los inversores, dado que cientos de bonos hipotecarios han sido o van a ser revisados en sus recomendaciones. [NOTA: A día de hoy, quien se crea las recomendaciones de las agencias de inversión merece un premio a la ingenuidad, por no decir algo peor].

En España, al problema 'subprime' estadounidense se le suman los problemas locales, donde la caída inmobiliaria puede hacer peligrar algunos bancos. Son varias las entidades que han advertido de la caída del precio de la vivienda en el futuro cercano, como Morgan Stanley o Deutsche Bank, que también coinciden en que el número de viviendas construidas caerá hasta las 475.000 anuales. Lo que ninguno parece explicar es qué va a ocurrir con los cientos de miles de trabajadores que sobrarán al dejar de construirse casi la mitad de lo que se construye hoy en día...

Las inmobiliarias (otra vez, cómo no)

Tanto Gobierno como oposición han recibido recientemente la visita de los desvergonzados promotores y constructores que, como plañideras, acuden pañuelo en mano a exigir tanto al actual como al futurible jefe del ejecutivo medidas que aseguren que su sector no se va a ir al garete.

Qué malita tiene que estar la cosa para que estos indecentes estén llorándole al Gobierno para que les salve del hundimiento total. Dicen ahora estar preocupados por la mala imagen del sector, y tienen la desvergüenza de achacarla a la subida del euribor; bien les vendría mirar su propio ombligo y buscar las causas en el precio desorbitado y las calidades pésimas, los chanchullos con los ayuntamientos y otras razones que, digo yo, también podrían tener algo que ver con su mala imagen.

Cuando el mercado iba viento en popa a estos impresentables no les importaba su mala imagen; ahora que empiezan a pintar bastos, se entrevistan con quien haga falta para salvar su chollo. Además, tienen la desvergüenza y el descaro de lanzar una amenaza velada al señalar lo necesaria que es su actividad para la buena marcha de la economía española. Sí, ya vemos lo bien que va nuestra economía gracias a su actividad: créditos desorbitados, España hipotecada hasta las cejas, modelo económico insostenible,...

Vamos, que lo que quieren es ni más ni menos que el Gobierno le salve los muebles y haga lo que sea para que ellos puedan seguir construyendo a todo trapo. Pero la verdad es que lo que hace falta es una buena crisis que nos quite a esta lacra de encima. Después de las lágrimas podremos volver a intentar ser un país productivo, de una vez por todas. Claro que si no lo conseguimos con ayudas europeas y tipos mínimos, ¿lo conseguiremos con todo cuesta arriba?

País de chichinabo...